La Comisión de Explotación del trasvase Tajo-Segura recomendó ayer al Consejo de Ministros que autorice mañana el trasvase de 32 hectómetros cúbicos de agua durante el trimestre de enero a marzo de 2007. Su destino serán los hogares de los 2,5 millones de personas que pueblan los 79 ayuntamientos de Murcia, Alicante y Albacete que se abastecen de la Mancomunidad de Canales del Taibilla.

Además de tener que pedir agua del Tajo, los alicantinos somos los que más caro pagamos el líquido elemento, según un estudio de Facua (Federación de Consumidores en Acción) realizado entre 28 ciudades españolas.

Mientras el consumo mensual de 10 metros cúbicos representa en Castellón 5,02 euros ó 6,66 euros, en función del calibre del contador, en Alicante pagamos 32,23 euros, coste que en consumos de 20 m3 alcanza los 48,85 euros. La diferencia de tarifas entre la ciudad más cara y la más barata es desproporcionada, alcanzando este año el 426%, lo que representa una diferencia anual en las facturas de nada menos que 471 euros.
El estudio revela que el consumo mensual de 10 metros cúbicos de agua supone un importe medio de 11,39 euros más IVA, si el contador individual tiene un calibre de 13 milímetros y de 12,74 euros si es de 15 mm.

Estas cifras, que incluyen las cuotas fijas y variables relativas tanto al abastecimiento como al saneamiento de agua, se elevan a 21,18 y 22,50 euros al mes, respectivamente, si el consumo es de 20 metros cúbicos.

Las tarifas más caras

Si se incluyen los cánones que aplican 17 de las 28 ciudades encuestadas al saneamiento o al abastecimiento, generalmente para sufragar la mejora de las infraestructuras, los usuarios de Palma de Mallorca son los que pagan las tarifas más elevadas en consumos de 10 m3 con contadores de 13 mm, con un importe de 24,46 euros frente a los 7,12 euros que abonan en Logroño, tanto para consumos de 10 m3  como de 20 m3 .

Una subida injusta

El aumento de las tarifas del agua de Alicante para 2007 discrimina a las familias más numerosas, porque penalizan el mayor consumo sin tener en cuenta el número de habitantes por hogar. A quienes más consuman les sube la tarifa un 4,2%, pero no sube ni un céntimo a quien viva solo y un 2,5% en los hogares de dos personas.