El que fue presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) entre abril de 2007 y octubre de 2012, Julio Segura, ha afirmado que las inspecciones realizadas a las cajas gallegas sobre la comercialización y el mecanismo de liquidez de las participaciones preferentes mostraron "diversas deficiencias" que "apuntan" a, entre otras cuestiones, "prácticas comerciales no acordes" con la legislación vigente "en cuanto a la adecuada identificación de las características de los inversores clientes minoristas".

En su comparecencia en la comisión de investigación de las cajas que se desarrolla en el Parlamento de Galicia, Segura ha manifestado que también se detectaron "conflictos de interés no adecuadamente resueltos" por ser entidades emisoras y comercializadoras y "deficiencias en los mecanismos de control".

Así, ha explicado que cuando él salió de la CNMV estaban abiertos o en trámite 17 expedientes de 18 emisoras que había, con lo que se examinaban emisiones que representaban el 90% del valor.

Segura ha explicado que se había realizado una inspección "puntual" sobre comercialización de preferentes y también revisaron los procedimientos de case de operaciones entre clientes minoristas —para dar liquidez a estos productos los bancos y cajas buscaban a otro cliente que lo comprase—. En relación a este último aspecto, ha indicado que las entidades dieron liquidez "en beneficio de un cliente y en perjuicio de otros", puesto que los productos habían perdido valor.

El que fue responsable de la CNMV ha puesto un ejemplo para ilustrarlo y ha indicado que el case era "una práctica adecuada" mientras la preferente vale 100 y se vende por 100, pero cuando el valor comienza a caer, "los cases no son la práctica adecuada" porque "el que compra a 100 una cosa que vale 70 está perdiendo 30".

Es en ese momento, ha señalado, cuando la comisión hace "un recordatorio al sector de que no se pueden hacer cases internos más que a valor razonable". Por este motivo, ha resaltado, se abrieron expedientes. Los cases no plantearon problemas hasta "2008 o 2009", pero "a partir de ahí sí", ha incidido.

Los problemas en los cases se refieren a Caixanova y, en concreto, a dos emisiones de participaciones preferentes y cuatro de deuda subordinada dirigida a minoristas y que "se intermediaron a precios significativamente alejados de su valor razonable", ha indicado y ha apuntado a otros conflictos por diferencias en la remuneración de emisiones que no se reflejaron en el precio.

La comercialización

En cuanto a la comercialización, se revisó el periodo que va del 1 de enero de 2009 al 29 de febrero de 2012, después de que a mediados de 2010 se incrementasen las quejas sobre estos productos y la CNMV fuese consciente de que había un problema. La inspección comenzó a finales de ese último año y principios de 2011.

Entre las "deficiencias e irregularidades" detectadas, Segura se ha referido la "ausencia de la evaluación de conveniencia", en concreto en las operaciones de Caixa Galicia, que calificó hasta marzo de 2009 estos productos como "no complejos" y consideró que la adquisición se hacía "siempre a iniciativa del cliente".

En Caixanova se encontraron "deficiencias en los 'test' de conveniencia". La caja "agrupaba instrumentos financieros heterogéneos y convalidaba conocimientos y experiencia de los clientes en familias de productos distintos de la evaluada". Esto "dio lugar a calificar como convenientes para la contratación de preferentes a clientes que decían estar familiarizados solo con productos de riesgo bajo", ha señalado.

Los inspectores detectaron asimismo "operaciones no convenientes o no evaluadas sin acreditar haber hecho las advertencias oportunas" —en el caso de Caixanova y después tanto en Novacaixagalicia como en NCG Banco— y "no acreditación" de que se entregase a los clientes informaciones sobre los productos y sus riesgos en "soporte duradero".

Las emisiones

Segura ha indicado, así, que aunque el contenido de los folletos de emisión "ha sido completo y veraz" y las cajas gallegas "han cumplido sus obligaciones de remisión de información financiera regulada de forma adecuada", hubo "problemas" en la comercialización. "Algunas de las prácticas señaladas son susceptibles de derivar en expedientes sancionadores, un tema sobre el que no puedo ir más allá de lo explicado", ha agregado.

La actuación supervisora de la CNMV, ha reivindicado, "ha sido de alta calidad técnica y profesional y se ha extendido a todo lo que la ley determina que son competencias" de la comisión.

Además, ha afirmado que en el momento en el que hubo una mayor emisión de preferentes, el año 2009, el 70% correspondían a Caixa Galicia. Esta caja, ha desgranado, hizo emisiones en 2003 y 2009; mientras que Caixanova lo hizo en 2005, 2007, 2008 y 2009.

Más competencias

Preguntado acerca de qué fue lo que falló si la CNMV realizó sus tareas, Segura ha replicado que no señalará responsables. "Hemos fallado todos", ha admitido y ha indicado que se hicieron dos advertencias al sector "recordando las prácticas de comercialización adecuadas".

Además, ha justificado que no podían poner a una persona en cada sucursal y ha destacado que la CNMV tenía 18 inspectores "para todo". Asimismo, ha dicho desconocer si los balances que remitían las entidades eran fieles y ha argumentado que no está entre las competencias de la comisión comprobar la valoración de los elementos patrimoniales. "A lo mejor tendría sentido aumentar la competencia de la CNMV", ha sugerido.

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