En la madrugada del martes al miércoles el centro batió su récord de ocupación. En las habitaciones durmieron 111 personas y otras 24 acudieron buscando calor y un tazón de caldo. En la sala de emergencias, que se abrió a principios de mes, caben 20 personas y se les proporciona mantas, colchones y comida. El albergue estableció esta semana el protocolo de emergencias y ha abierto las puertas a todos los transeúntes, incluidos los que ya habían cumplido su tiempo máximo de estancia.