Estos datos significan que el 21% de los aragoneses son pensionistas, frente al porcentaje español, que se sitúa en el 18,5%. Aragón ha experimentado un aumento anual del 6% y se sitúa en 666,88 euros, lo que la convierte en la séptima comunidad que más cobra, por detrás del País Vasco, Asturias, Madrid, Navarra, Cantabria y Cataluña. Más de la mitad de las pensiones son jubilaciones, seguidas de viudedad.