Las mariscadoras de la ría de O Burgo llegaron ayer a un principio de acuerdo con la Consellería de Pesca y la Delegación del Gobierno, organismos que les aseguraron por escrito el establecimiento de un dispositivo de vigilancia contra el furtivismo. Ante la oferta de las autoridades, las trabajadoras coruñesas decidieron suspender temporalmente las protestas. Eso sí, evaluarán la eficacia de la vigilancia durante un mes y, si no responde a sus expectativas, retomarán los cortes de tráfico y otras medidas de protesta en febrero.