«¡Vete a tu barrio!», ésta es la frase que más repitieron los vecinos de Patraix cuando la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, visitó ayer el nuevo jardín ubicado en el antiguo hospital Padre Jofre. Los vecinos, unos 80, estaban apostados allí desde las 12 de la mañana para criticar, abuchear y pitar a la primera edil, que llegó diez minutos más tarde, por consentir la instalación de una planta de suministro eléctrico en el barrio. Ella se defendió regalando flores.

Cuando la alcaldesa llegó, la gente se agolpó alrededor de ella y alrededor de la concejala de Medio Ambiente, María Jesús Puchalt, para increparlas y espetarles frases como «¡Hasta ahora no sabíais dónde estaba nuestro barrio!».

Las consignas contra el equipo de Gobierno fueron continuas durante toda la visita y sólo cesaron, momentáneamente, cuando algunos vecinos hicieron un pequeño paréntesis para coger una flor de Navidad, regaladas por gentileza del Ayuntamiento.

El jardín inaugurado ayer en el barrio tiene una superficie de 3.206 metros cuadrados, cuenta con un parque infantil, una pista de patinaje y zonas con arbolado para guarecerse en su sombra durante los meses de verano. Ha costado 634.622 euros.

Partidarios y detractores

Durante el recorrido, que se recortó a sólo media hora porque los ánimos estaban muy caldeados, los detractores de la alcaldesa guardaron un minuto de silencio por las potenciales víctimas que, dicen, causará la planta eléctrica (temen que genere cáncer).

Los vecinos que protestaban contra la alcaldesa también se vieron las caras con simpatizantes de Rita Barberá, entre ellos, algunos ancianos muy orgullosos de verla en primer plano y que portaban pancartas a su favor.

Desencuentro en el tipo de licencia

Inocua o calificada, ésa es la cuestión. La Comisión para el Traslado de la Subestación de Patraix no ocultó ayer su malestar porque los técnicos municipales y los provinciales no se ponen de acuerdo. Para los primeros, la planta eléctrica necesita una licencia de actividad para funcionar, ya que se considera que realiza una actividad peligrosa. En cambio, la Comisión Provincial señala lo contrario. Los vecinos han anunciado que recurrirán la concesión de la licencia que dio el Ayuntamiento porque ha llegado 15 días después de que la planta se pusiera en marcha.