El director de la Refinería de Santa Cruz de Tenerife, Salvador García, ha afirmado este jueves que "aunque nunca hay certeza cien por cien", las prospecciones petrolíferas son una "actividad segura", y que las que se realizan en aguas profundas, como pretende Repsol cerca de Canarias, tienen un riesgo "muy controlado".

En una rueda de prensa en la que ha presentado la memoria ambiental del complejo en 2012, ha reconocido que Repsol y otras empresas terceras tienen un conocimiento "muy específico" de este proceso, y cree que "viene bien" que haya petróleo "cercano" porque ayuda a reducir los costes de transporte.

Según García, la existencia de bolsas de crudo sería un "valor añadido" para rebajar los costes totales, ya que traer crudo del África Occidental a Canarias, a una distancia de unos 5.000 kilómetros, cuesta en torno a 1,5 dólares por barril.

No obstante, ha aclarado que aunque hubiera crudo en Canarias, no habría "repercusión" en el producto final ya que intervienen varios factores, como las tasas, que son un "colchón" que los gobiernos utilizan para generar ingresos.

García sí cree, en cambio, que hay "herramientas" para que los gobiernos puedan quedarse "una parte" de la riqueza que genere el petróleo, y ha puesto como ejemplo a Noruega, que es un país "rico" gracias a esta actividad.

Para el director de la Refinería, las prospecciones no son "muy agresivas" para el medio ambiente, aunque ha aclarado que aún se está "lejos" de conocer si hay crudo y gas en Canarias, y también su cantidad y la calidad, para poder fijar un impacto económico aproximado de la futura extracción.