El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, no ha desvelado qué impuestos se podrían bajar el próximo año dentro de la reforma fiscal que prevé acometer su Gobierno de cara a la elaboración de los presupuestos de 2014, ya que el proceso todavía está en fase de estudio.

"No es sencillo" y "queremos hacer bien las cosas", ha expresado el jefe del Ejecutivo, para indicar que la bajada de impuestos se está analizando "con sosiego y serenidad" para "acertar" en el objetivo, que no es "bajar en sí" impuestos, sino reactivar la economía.

"No estamos para regalar, sino para dar a cambio de", ha expresado Diego, para explicar que el fin último es tener una administración pública "bien gestionada", que sea capaz, aún bajando impuestos y reduciendo ingresos, de mantener el gasto y los servicios en los mismos parámetros de calidad en que se prestan.

Es más, ha apuntado, el Gobierno opta incluso a "mejorar" estos servicios, con la construcción de nuevos centros de salud (como los proyectados en Cabezón de la Sal, Bezana y Noja) y colegios e institutos (en Castro Urdiales y Piélagos, por ejemplo).

Paralelamente, ha dicho el presidente, un planteamiento orientado a reactivar la economía por la vía de reducir impuestos redundará en mayores ingresos, al haber más actividad.

Todo esto, ha concluido Ignacio Diego, "no se hace de manera sencilla", sino de forma "cauta y serena". Y, precisamente, quiere que el equipo que se está encargando de estudiar la reforma fiscal lo haga en ese ámbito de "sosiego y serenidad", de ahí que el presidente no quiere pronunciarse "condicionándoles en ningún sentido".

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