La Secretaría General de Consumo de la Junta ha iniciado una campaña de inspección de productos industriales en la que prevé realizar 720 controles con la finalidad de comprobar la calidad, seguridad y el cumplimiento de los requisitos mínimos y generales del etiquetado. Las inspecciones, que se desarrollarán hasta el próximo diciembre, forman parte de las actuaciones que realiza la Junta a lo largo del año para garantizar la protección de las personas consumidoras y usuarias.

Según una nota de la Junta, las inspecciones se llevan a cabo en establecimientos en los que se venden estos productos, prestando especial atención a tiendas tipo bazar y aquellas que ofrecen estos productos a precio reducido.

También en el marco de estos controles está previsto tomar un centenar de muestras de gafas de sol, camisetas con estampaciones plastificadas, cintas de amarre para vehículos y tejidos de rizo como toallas y albornoces, entre otros. Los productos se remitirán para su análisis al Centro de Investigación y Control de Calidad, dependiente del Instituto Nacional de Consumo.

En el supuesto de detectarse irregularidades que pudieran afectar a la salud o seguridad de las personas consumidoras, se valorará el riesgo y, en su caso, se incluirá en la Red de Alerta de Productos de Consumo. Éste es un sistema de intercambio rápido para la comunicación e información por vía telemática, dirigida a la detección y localización de productos inseguros. Las comunidades autónomas, el Instituto Nacional de Consumo (INC) y la Unión Europea son los tres niveles en los que funciona esta red.

En el marco de la campaña de inspección ejecutada en el año 2012, y como consecuencia de la visita a 472 establecimientos, se levantaron 813 actas —un mismo establecimiento puede ser objeto de varias inspecciones—, de las que 311 (38,2 por ciento del total de actas) presentaron irregularidades o incumplimientos. Asimismo, se han iniciado hasta la fecha expedientes sancionadores que aún están tramitándose.

Los principales incumplimientos detectados en el análisis del etiquetado son la falta de indicación del domicilio de la empresa responsable (18,6 por ciento) y de los datos de composición del producto que deben figurar en la etiqueta (18,1 por ciento). Igualmente, el 11,5 por ciento de los productos examinados no identifican al responsable; el 11,3 por ciento no indican correctamente las instrucciones, advertencias o consejos para su uso, instalación, mantenimiento y manejo, y el 11,1 por ciento de los productos que deben indican el origen no lo hacen.

En el marco de estas actuaciones se tomaron 164 muestras, detectándose incumplimiento en 99 de ellas (60,3%) relacionadas con la seguridad, el etiquetado y determinaciones físico-químicas. En concreto, en materia de seguridad, 65 muestras fueron positivas, afectando a productos como pequeños electrodomésticos (18,4%), punto y confección (16,9%), ferretería, herramientas y cuchillería (15,3%), juguetes (10,7%), decoración y cristal (9,23%) y aparatos eléctricos (6,1%), entre otros.

Además, como consecuencia de estos controles, se han introducido en la Red de Alerta un total de 11 productos, entre los que destaca un objeto decorativo con forma de melocotón, que puede resultar peligroso para los niños, por confundirlo con un alimento, y por provocar riesgo de asfixia; un cable de interconexión que puede provocar quemaduras; dos prendas infantiles con botones que pueden obstruir las vías respiratorias de los menores, así como una vela decorativa con forma de fruta y que también puede provocar obstrucción de las vías respiratorias.

La Secretaría General de Consumo recomienda que, antes de adquirir un producto, se lea detenidamente el etiquetado para asegurarse de que es correcto. La información debe ser visible, legible, comprensible, e imborrable, además de figurar en castellano y en un lugar destacado. Consumo recomienda igualmente no comprar juguetes ni material eléctrico si sobre el artículo o en su envase no figuran las siglas CE, así como tener especial cuidado con las advertencias de seguridad, y las instrucciones de uso.

La Junta recuerda igualmente que para cualquier reclamación, devolución o cambio del producto es necesario presentar el ticket o factura de compra. Los establecimientos están obligados a disponer de hojas de quejas y reclamaciones a disposición de las personas consumidoras, para lo cual se exhibirá un cartel de tal forma que se pueda conocer claramente su existencia. Para obtener más información puede consultarse la Web de Consumo Responde (http://www.consumoresponde.es/).

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