Un equipo de investigadoras de los departamentos de Mineralogía y Petrología y de Química Inorgánica de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) ha logrado sintetizar un novedoso material que permitiría optimizar procedimientos como los test de alcoholemia o el control de fraudes alimentarios.

Según han informado desde la UPV/EHU, este material es sensible a la presencia de agua y de alcoholes, tanto en fase liquida como en vapor, y muestra los resultados por medio de un cambio de color nítido y una transformación en su estructura.

Este sensor, que ha sido patentado por la UPV/EHU, no necesita ninguna fuente energética externa ni reactivos de ningún tipo (como catalizadores o enzimas) para su funcionamiento y, además, es reutilizable.

Entre las numerosas aplicaciones que se prevén para este nuevo material, destacan la optimización de los procedimientos de control de fraudes alimentarios o de los test de alcoholemia, ya que se podrían descartar fácilmente las alcoholimetrías que dan 0,0, resultado del 95 por ciento de los test que se realizan, evitando la utilización de boquillas nuevas en cada prueba y aplicando al resto la totalidad del protocolo para determinar exactamente la cantidad de alcohol en la sangre.

El nuevo material es un producto deshidratado en forma de polvo que está compuesto por un metal y dos ligandos orgánicos sencillos y comerciales. Al entrar en contacto con disolventes como el agua o alcoholes como el metanol, el etanol y el isopropanol experimenta un cambio de color que permite detectar a simple vista con cuál de las sustancias ha entrado en contacto.

En su estado original, el material tiene color verde y es amorfo, y tras detectar la presencia de agua o de alcoholes su color pasa a ser gris (en el caso del etanol), negro (metanol), verde oscuro (isopropanol) o azul (agua) y, a su vez, adquiere una estructura cristalina diferente en cada uno de los casos.

Después de la transformación, y tras aplicarle un leve calentamiento, el material tiene la capacidad de volver a su estado original y está dispuesto para volverse a utilizar.

Equipo de investigación

El equipo de investigadoras que ha creado este material está formado por María Isabel Arriortua, Premio Euskadi de Investigación 2010, Karmele Urtiaga, Gotzone Barandika, Begoña Bazán y Ainhoa Calderón, todas ellas pertenecientes al grupo de investigación EIDOS de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU.

Asimismo, Univalue, la empresa que se encarga de facilitar la transferencia de los resultados de las investigaciones universitarias al mercado, ha comenzado ya a presentar y promocionar este material entre empresas de diferentes sectores de nivel nacional e internacional.

En este sentido, las investigadoras han señalado que por sus características, este dispositivo presenta ventajas "significativas" con respecto a los sensores que existen en la actualidad en el mercado, ya que "en el mundo industrial es muy importante que las transformaciones que sufren los materiales se puedan visualizar fácilmente y, además, el hecho de que un sensor como este pueda reutilizarse abarata mucho los costes".

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