El 'segundo violador del Eixample', Alejandro Martínez Singul, ha quedado en libertad a primera hora de este jueves tras finalizar el cumplimiento de su última condena en el centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), según ha podido saber Europa Press.

El fiscal de Vigilancia Penitenciaria y la de Protección de Víctimas encargó este miércoles a los Mossos d'Esquadra vigilarle desde ahora de forma no invasiva, y proteger a su última víctima, aunque según algunas fuentes podría haber pedido poder cambiar de identidad y vivir lejos de Barcelona.

El conseller de Interior, Ramon Espadaler, concretó que no será un control "físico en el sentido que será escoltado", pero ha evitado detallar los mecanismos que tiene la policía catalana para llevarlo a cabo y en qué consistirá.

Pese a todo, remarcó que ya han realizado este tipo de seguimientos en más ocasiones: "Cuando se ponga en libertad, desde el minuto cero, los Mossos d'Esquadran estarán atentos y harán el control en cumplimiento de la instrucción de la Fiscalía".

Rehabilitación incompleta

Martínez Singul estaba en la cárcel cumpliendo condena por su última agresión sexual en octubre en una portería del barrio del Eixample de Barcelona, donde solía actuar. Este no fue su primer paso por prisión.

Singul ha pasado por la cárcel en dos ocasiones: la primera condenado por la Audiencia de Barcelona en 1992 por cinco delitos de violación, cinco delitos de agresión sexual, cuatro más en grado de tentativa y cuatro faltas de lesiones. Su puesta en libertad abrió un debate jurídico sobre las medidas que se deben adoptar ante violadores y asesinos reincidentes.

Salió en libertad en mayo de 2007 sin que se le considerara rehabilitado y volvió a ingresar en un centro penitenciario por la agresión a la menor en octubre de 2009. Durante esos dos años, Singul protagonizó otras agresiones sexuales: en junio de 2008 fue detenido en su domicilio de Cardedeu (Barcelona) y extraditado a Perpiñán (Francia), donde cumplió nueve meses de prisión por exhibicionismo ante una escolar en esa población francesa.

Si fuera un psicópata aún sería más difícil de rehabilitarDurante los últimos meses, ha seguido un programa de intervención para agresores sexuales (SACO) y ha iniciado el tratamiento farmacológico de inhibición sexual, pionero en el Estado y conocido como castración química.

Sin embargo, los técnicos penitenciarios aseguran que no está del todo rehabilitado aunque su perfil delictivo se ha rebajado notablemente. Eso lo hace menos agresivo y disminuye las probabilidades de reincidencia pero los expertos temen que la salida de prisión de este violador reincidente cause un revuelo social que le impacte negativamente y tenga "riesgo de desestabilización", según fuentes judiciales.

Perfil psicológico

Según el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Forense, Leopoldo Ortega-Monasterio, el violador no tiene un perfil psicopático "que sería más difícil de rehabilitar".

Ortega-Monasterio peritó en una ocasión a Martínez-Singul, en una vista pública, y se entrevistó con su familia y, en declaraciones a Efe, ha definido la personalidad del violador como de "inmadurez neurótica de la personalidad, con una forma muy regresiva y primaria de expresar su sexualidad".

"Este tipo de alteraciones tiene mejor pronóstico que cuando se trata de lo que se entiende por un psicópata desalmado con un perfil de personalidad intrínsecamente peligroso", ha dicho el psiquiatra.

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