Cadaqués
La localidad de Cadaqués, vinculada siempre a Dalí. ARCHIVO

Provincia de contrastes, Gerona disfruta del paisaje pirenaico, pero también de la línea de litoral que desciende desde Francia. Son más de 200 km que se extiende hasta la desembocadura del río La Tordera en Blanes. Es lo que todos conocemos por Costa Brava, por lo agreste de sus rocas y acantilados.

En este enclave mediterráneo, entre la Costa Vermella y la del Maresme, se disfruta de 2.500 horas de sol al año y de 16º de temperatura media anual. La Costa Brava, un lugar ideal para vivir, como demuestran los abundantes vestigios histórico-artísticos.

Son más de 200 kilómetros entre la desembocadura del río La Tordera en BlanesCadaqués
Situada al norte, en la península del Cap de Creus. En torno al Parque Natural del mismo nombre se puede disfrutar de increíbles paisajes de paradisíacas playas y calas retiradas. Al fondo de su bahía asoma un casco histórico marinero que ha inspirado a muchos artistas. Pero de todos ellos solo se recuerda a Dalí y no solo por su Casa-Museo.

Roses
Antigua colonia griega a caballo entre mar y montaña, a su alrededor hay playas, calas y rocosos acantilados, aptos para los más variados deportes náuticos. Otros valores naturales son los de los parques de Aiguamolls de l'Empordá y Cap de Creus, mientras que los históricos se circunscriben al conjunto de la Ciudadela, antiguo conjunto defensivo renacentista.

Torroella de Montgrí
Preserva en su antiguo trazado urbano tesoros como La Torre de Bruixes, El Castillo o el portal de Santa Ceterina o el Mirador. Cerca se encuentra uno de los más hermosos rincones de la costa: L'Estartit. Es una torre-masía en pleno acantilado que desafía la furia de la mar rocosa. Es una de las estampas que mejor sintetiza la integración natural de los pueblos de la zona.

Castillo y Playa de Aro
Su fino arenal representa uno de los centros de ocio más importante de la costa, de día y de noche. Esto último se explica también por el entramado de alojamientos, tiendas, bares, terrazas y discotecas que rodean la playa. Castell d'Aro, ofrece el contrapunto, la imagen medieval y cultural que no se doblega ante la explosión turística.

Sant Feliu de Guixols
Al margen de sus playas, su mayor monumento es majestuoso Monasterio románico de Sant Peres de Rodes. El edificio actual parte de la base del convento el siglo X, terminando esta remodelación en el XIII. Otros puntos de interés son su Museo Municipal, sus torres, el Mercado Cubierto o El Arco de Sant Benet, sin olvidar el paseo marítimo.

Tossa de Mar
Esta villa de origen romano estuvo históricamente ligada al Monasterio de Ripoll. Su casco medieval amurallado, la Vila Vella, es toda una delicia. Otros monumentos a destacar son la torre de Roanas, la iglesia de Tossa, o el Palacio del Gobernador. Tampoco hay que olvidarse de admirar la gótica Casa Can Vicenc, la capilla de Sant Miquel y el Museo Municipal.

Lloret de Mar
Centro turístico por antonomasia, posee un rico patrimonio: el poblado ibérico del Puig de Castellet, los románticos jardines de Santa Clotilde, el castillo, la ermita de Sant Quirze del siglo XI y algunas casas de indianos.

Fuente: Guía Repsol. Rutas, mapas, restaurantes … ¡Planifica con nosotros tu viaje!