El economista Gay de Liébana afirma que la clase política andaluza "va por un lado y la economía real por otro"

El titulado mercantil, economista y abogado José María Gay de Liébana afirma que la comunidad andaluza, "como ocurre con Cataluña, genera muchas noticias de carácter político", un esfuerzo que no se destina a "crear economía, ni a sumar" y, "desde la distancia", entiende que la clase política andaluza "no está cerca de la sociedad ni de los empresarios, sino que va por un lado y la economía real por otro".
Intervención del economista José Mª Gay de Liébana.
Intervención del economista José Mª Gay de Liébana.
CGE

El titulado mercantil, economista y abogado José María Gay de Liébana afirma que la comunidad andaluza, "como ocurre con Cataluña, genera muchas noticias de carácter político", un esfuerzo que no se destina a "crear economía, ni a sumar" y, "desde la distancia", entiende que la clase política andaluza "no está cerca de la sociedad ni de los empresarios, sino que va por un lado y la economía real por otro".

Liébana ha hecho estas reflexiones en la Confederación Granadina de Empresarios, donde ha hecho un repaso del momento actual de España y Andalucía en el marco de una conferencia que ha organizado el Colegio de Titulares Mercantiles, con la que este organismo ha querido acercar a los granadinos una visión "crítica" y "objetiva" que el autor recoge en su libro 'España se escribe con E de Endeudamiento'.

"Veremos a un padre y un hijo que compiten por hacerse con un puesto de trabajo", ha opinado el economista, a cuyo juicio, una situación económica que permite que dos generaciones convivan en el "limbo del paro y opten a un mismo puesto de trabajo significa que algo, o muchas cosas, no se han hecho bien".

Tal coyuntura implica a su entender que el grueso de los mayores de 45 años "no volverá a trabajar, lo que implica un coste, no sólo económico sino también moral, que la sociedad debe afrontar, y que entraña otras consecuencias frente a las cuales la clase política no hace nada".

A su modo de ver, ésta no es más que una de las consecuencias de unas administraciones "obesas", que están "al margen de la economía real".

En cuanto a Andalucía, entiende este experto en Economía que es el reflejo de lo que sucede en el ámbito nacional pero "acentuado por unos índices de paro superiores a la media".

En este sentido subraya que la región, como ocurre con Cataluña, genera muchas noticias de carácter político, un esfuerzo que no se destina a "crear economía, ni a sumar". Y matiza que "desde la distancia, entiendo que la clase política andaluza no está cerca de la sociedad ni de los empresarios, sino que va por un lado y la economía real por otro".

Sin embargo, recuerda que "Andalucía tiene un sector turístico importante, Granada un sector biotecnológico pujante y un sector del que casi nos avergonzábamos, como es el agroalimentario, que no se apoya lo suficiente, tal y como se hace en las economías fuertes, caso de Estados Unidos".

A estas áreas de actividad se suma la industrial "que debemos tutelar porque es bastante estable y crea abundante empleo, tanto directo como indirecto".

En referencia al futuro más inmediato, explica que un déficit público "tremendo", un paro de 6,2 millones personas y una clase política "que no parece que quiera hacer algo por solucionarlo", no dejan hueco para el optimismo.

En esta línea detalla que las administraciones públicas están "hinchadas", tanto la local, como la autonómica que, además es una clonación de la central, y la local, una "obesidad de estructura política que sirve para que "amigos, compañeros y parientes tengan empleo, coche y sueldo, mientras que nosotros lo pagamos".

El problema está, según Gay de Liébana, en que ningún partido tiene intención de reducir el gasto público superfluo en más de 100.000 millones, por lo que la reforma de las administraciones se debería hacer por "alguien ajeno a ellas".

También se ha referido a una reforma laboral que ha destruido empleo y avanza que "las grandes reestructuraciones están por llegar, como la de Iberia, Bankia y las cajas de ahorro, que dejarán fuera a miles de personas, y no sólo afectarán al empleo directo, sino también al indirecto".

Costes laborales

En cuanto a los costes laborales, recuerda que son de los más altos del mundo "por un lado, la Seguridad Social que supera el 30 por ciento, y eso es un efecto disuasorio para contratar, y por otro, unos impuestos como el IRPF que grava en demasía a los rendimientos del trabajo".

Denuncia, además, que no todas las empresas son iguales; de hecho, "algunas del IBEX 35 pagan el 5 por ciento mientras que las pymes lo hacen al 30 por ciento".

Pero el autor no sólo ha presentado los problemas, sino que también ha planteado soluciones. La principal, el adelgazamiento y racionalización del gasto de las administraciones.

Junto a ella, sostiene que, "una bonificación del 100 por cien de la Seguridad Social en la contratación de parados durante dos años crearía un millón de empleos".

Rebajar las cargas para facilitar la contratación, simplificar la legislación, incentivar "con alicientes tributarios a sectores económicos estratégicos como la biotecnología, agroalimentación, energía e industrial", son algunas de las propuestas de mejora que Gay de Liébana plantea y "que permitirían que la salida de la crisis tomara forma de U y no de L".

Aún así, no confía en una vuelta a los niveles de bienestar de los años previos a la crisis.

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