Entre 15.000 y 20.000 inmigrantes que consiguieron viajar a sus países antes de la crisis de Air Madrid o gracias al operativo puesto en marcha por Fomento, que finalizó el pasado día 21, podrían perder su empleo si no vuelven a tiempo a España –algo que también les podrían prohibir–, ya que no tienen garantizado el vuelo de retorno, según calcula el sindicato Unión Sindical Obrera (USO).

«Son inmigrantes con permiso de trabajo que han salido del país con un permiso policial válido durante las fechas de sus billetes. Al no poder volver en el tiempo previsto, es muy probable que el permiso de entrada les caduque y no puedan regresar», indica José Vía, secretario de acción sindical de USO. A esto se suma la amenaza de pérdida de empleo, ya que si se ausentan más de tres días se considera una baja voluntaria y se rescinde el contrato, «tal y como contempla la ley. El ministro de Trabajo (Jesús Caldera) aseguró el martes que serán justificadas y no darán lugar a despidos», pero el empresario tendrá la última palabra.

Afectados a la calle

La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, afirmó ayer en el Congreso que la compañía es la única responsable de la crisis y debe compensar a sus pasajeros. Aunque éstos podrán también pedir responsabilidad subsidiaria a Fomento a través de Aviación Civil «por falta de diligencia», según la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc).

Tanto esta  agrupación como el sindicato USO y otros diez colectivos de consumidores e inmigrantes se manifestaron ayer junto a decenas de afectados frente al ministerio de Sanidad y Consumo para pedir respuestas ante el caos que ha provocado el cierre de la aerolínea.

El presidente de Ausbanc, Luis Pineda, destacó en el acto de protesta que los perjudicados «tienen derechos», y anunció que pondrán «las demandas civiles y mercantiles que correspondan para recuperar el dinero».

La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitó ayer al juez Juan del Olmo que investigue si hubo fraude en la venta de billetes de Air Madrid «en conocimiento de que los vuelos no se iban a realizar», según una denuncia de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) del 15 de diciembre, cuando suspendió sus actividades.

Los pretendientes de la aerolínea

La compra de la aerolínea por otra compañía ayudaría a solventar el problema, y ya hay ofertas:

LTU: Es una línea aérea alemana con interés en las rutas desde España a Latinoamérica que tenía Air Madrid. Los directivos de ambas compañías se reunieron ayer para tratar la posible compra.

Gestair: Se dedica al alquiler de flota de aviones y también es candidata.

Grupo Marsans: Ni confirma ni desmiente, pero ha hecho llegar su interés a Fomento.