El vandalismo inaugura el Parque de La Asomadilla
Una de las fuentes del parque La Asomadilla lucía, ayer, este lamentable aspecto (José Rojas).
Ni el frío intenso que debe hacer de noche en el futuro parque de La Asomadilla los persuade. Tampoco lo hace la Ley del Botellón que lo prohíbe expresamente. Raro es el fin de semana que en la zona del parque periurbano más cercana a Chinales no se reúnen varios grupos de jóvenes para hacer botellón. Han roto algunas fuentes, bancos y papeleras, e incluso una pérgola. Además, dejan basura de los botellones.

El vigilante de la zona explica que estos grupos de jóvenes han echado abajo la valla metálica que protege el parque y que para pasar menos frío hacen hasta candelas. Los agentes de Policía se han visto obligados a actuar para evitar incidentes varios fines de semana.

El problema se acrecienta porque en esta zona hay ya plantadas algunas especies que no crecerán si no se protegen durante un tiempo prolongado.

Un proyecto esperado

Después de más de dos décadas de espera, las administraciones local y autonómica se comprometieron a agilizar las obras de estos 276.000 metros cuadrados de zona verde. A principios de año comenzará la segunda fase de las obras, que incluirá un auditorio y un centro de interpretación.

1.200 árboles de 18 especies

Aún quedan por plantar los arbustos y el matorral mediterráneo en el parque periurbano. Un bosque mediterráneo, con más de 18 especies autóctonas de la flora mediterránea, ha florecido en menos de un año. En el Parque de la Asomadilla se han plantado más de 1.200 árboles procedentes de la red de viveros de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta.  Todavía quedan por plantar los arbustos y el matorral mediterráneo para configurar el primer bosque artificial de Córdoba y que será el gran pulmón verde, con sus 27 hectáreas, de la ciudad.

Las especies arbóreas más plantadas, con 197 ejemplares, son los espinos, seguida de los granados, 192, según el informe de obras de la Delegación de Medio Ambiente. La tercera especie con mayor presencia en este bosque son los árboles de la  familia de los quercus, con tres variedades: 117 encinas (quercus ilex) 22 queijos (quercus faginea) y 44 alcornoques (quercus suber).

El resto de especies autóctonas presentes en este parque, por orden según su número, son los almezos (158), los olivos (109), los tamarindos (86), los cipreses (53), los olmos (52), los pinos (51),  los acebuches (43), los algarrobos (35), los palmitos (23), las sabinas (11) y en menor cantidad ejemplares de fresno,  chopos y álamos.

Muchos de estos ejemplares son centenarios, ya que fueron arrancados de su hábitat natural por obras como embalses o carreteras.