El fenómeno Miguel A. Revilla: de presidente regional a estrella de la tele y escritor superventas

  • Su libro Nadie es más que nadie ha vendido ya más de 200.000 ejemplares.
  • La editorial achaca su éxito a su popularidad televisiva y a las redes sociales.
  • "Domina el 'political enterteinment', mezcla de política y entretenimiento".
Imagen de archivo de Miguel Ángel Revilla, expresidente de Cantabria.
Imagen de archivo de Miguel Ángel Revilla, expresidente de Cantabria.
AGENCIAS

Retando en la cocina a Chicote, suplicando al Gobierno que se devuelva el dinero a los preferentistas, o abarrotando conferencias sobre los porqués de la crisis. Haga lo que haga, diga lo que diga, Miguel Ángel Revilla triunfa. El expresidente cántabro, además de estrella mediática, ahora es autor de éxito. Su primer libro,  Nadie es más que nadie (Espasa), es un fenómeno editorial que va ya por la edición número 23, tras agotar 200.000 ejemplares, y sigue imparable. ¿Cómo llega un político regionalista a 'súperventas'?

Economista de formación, expresidente de Cantabria por un pacto con el PSOE entre los años 2003-2011, Revilla (70 años) es actualmente un diputado regional que ha desempolvado sus dotes de maestro —fue profesor de Universidad— para impartir sus lecciones sobre la asignatura pendiente de los españoles, la crisis, a través de la televisión, la radio e Internet. Y se ha metido a la audiencia en el bolsillo.

En su manual, Nadie es más que nadie —que escribió del tirón en 28 días a últimos de 2011— Revilla disecciona a todas aquellas personas que ha conocido a lo largo de su vida debido a su trayectoria política. Desde expresidentes de Gobierno a taxistas. Pero los que abarrotan los salones de actos en las presentaciones y hacen cola en busca de un autógrafo destacan que en sus páginas han encontrado la explicación más convincente de la crisis, de cómo hemos llegado a la situación en la que estamos.

El lenguaje de la calle y la crisis

Fuentes de la editorial reconocen que el de Revilla es el libro con la curva de ventas más rara que han visto. Aunque fue editado en abril de 2012, es un año después cuando el título está cosechando el tirón mediático de un autor que ya prepara segundo libro, La Jungla de los Listos que saldrá en septiembre. Con esta nueva publicación espera mantener el interés despertado por Nadie es más que nadie, que ha logrado cotas de venta nunca vistas en libros de no ficción: 6.000 volúmenes a la semana y en fechas como San Jordi hasta 10.000.

El carácter campechano de Revilla, que felicitaba las fiestas navideñas cantando un villancico o se prestaba a colocar al rey unas albarcas típicas de su tierra, le ha granjeado seguidores incondicionales en toda España. Asegura que recibe unas 200 cartas semanales y cuenta por cientos los ciudadanos que le piden que se presente a presidente de la nación. Expertos que han analizado su personalidad aseguran que su gran baza es la capacidad de comunicación. Él mismo dice que su mérito no es otro que hablar el lenguaje que entienden en la calle.

El asesor de comunicación Antoni Gutiérrez-Rubí disecciona para 20minutos el fenómeno Revilla y encuentra tres claves: "Una es que los medios de comunicación demandan más 'political enterteinment' (espacios de política con entretenimiento) y Revilla interpreta muy bien este concepto. Otra es que domina los fundamentos de la cultura popular, desde el refranero hasta el conocimiento básico de la economía primaria (la vinculada a la agricultura y al mar), que tienen siempre un cariz muy pedagógico. El tercer aspecto que explica su éxito es que es simpático, tiene el talento natural de un cómico".

Los más críticos con Revilla le tachan de populista y aprovechado, por decirle a la gente lo que desea oír y poner las velas de su barco siempre en la dirección del viento. El Partido Popular nunca le ha perdonado el pacto con Zapatero que le aupó a la presidencia cántabra. Y desde varios sectores le reprochan un pasado franquista, cuando desde las juventudes del sindicato vertical salió públicamente en defensa de Primo de Rivera.

Rompió el tedio institucional

También hay quienes le recriminan que no fuera tan contundente cuando era presidente regional. Un poco como le ocurrió a Al Gore, el exvicepresidente de EE UU que se erigió en batallador global contra el cambio climático después de dejar la Casa Blanca.

Sin embargo, el asesor Gutiérrez-Rubí destaca que cuando Revilla fue presidente de Cantabria consiguió "romper el tedio institucional, contra el protocolo y lo previsible. Hizo de ello una marca, se vendió como un político diferente y ahora se ha vuelto a reinventar, cruzando el puente de los representantes a los representados, desvelando secretos de la política que la zarza o el decorado no permiten ver".

Y aún ha dado otro salto, de la categoría regional a la nacional. De vender las virtudes de los sobaos pasiegos o las anchoas de Santoña a reclamar cuestiones como la devolución del dinero a los preferentistas o que el  ministro de Hacienda, Montoro, publique la lista de los evasores fiscales.

Revilla resume en las entrevistas que solo es "una persona libre que dice lo que opina de las cosas". Su espontaneidad le ha traído también detractores. Muchos son los que lo consideran "vulgar" y "un bufón", según afirma Virginia Drake, autora de su biografía, en una entrevista a Periodista Digital. Drake añade que el mayor defecto de Revilla es que "en el terreno personal es un machista como la copa de un pino", mientras que su mayor virtud es que "es un político muy honrado, de vida sencilla y gustos sencillos". De hecho, siempre que puede presume de practicar una austeridad vital. Son constantes sus alusiones a su piso de 100 metros en Astillero y a su Renault.

Con la ola de popularidad, han arribado denuncias periodísticas y judiciales por presuntos cohechos en su etapa de presidente regional, que él ha negado por activa y por pasiva. Explica que los sufre por estar "tocando a los bancos, la corrupción, la monarquía, alaBolsa, la especulación, los paraísos fiscales o el petróleo".

Sea como fuere, el político devenido en escritor de éxito tiene más seguidores en Facebook que Mariano Rajoy (96.229 contra 90.717). Y sus pensamientos en Twitter los leen 331.463 personas (a Rajoy 436.887). Le han ofrecido programas propios en televisión e incluso saltar del trampolín de un reality. Tiene tirón. En una de sus últimas apariciones en La Sexta, un telespectador envió uno de esos tuits que se leen en la parte baja de la pantalla que decía: "Revilla consigue hacer el silencio en mi casa mientras él habla". El siguiente: "Revilla, como siempre, repartiendo sentido común"...

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