Assange
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, en el balcón de la embajada ecuatoriana en Londres el pasado año. EFE

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, indicó este domingo que la publicación de documentos secretos sobre el sistema de espionaje masivo de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) continuará y afirmó que (el ex analista de la CIA) Edward Snowden "debería poder volver a EE UU".

"Se ha tenido un gran cuidado para asegurarnos de que Edward Snowden no pueda ser presionado para que detenga el proceso de publicación (de más secretos)", dijo Assange en una entrevista con el canal televisivo estadounidense ABC, sobre el joven que reveló información de espionaje telefónico y en Internet por parte EE UU.

Además, el fundador de Wikileaks reiteró que Snowden es un "héroe" y sostuvo que "lo ideal sería que volviera a EE UU (...) pero lamentablemente no es el mundo en el que vivimos", por lo que deberá buscar "justicia" en otro país.

En contacto con Snowden

Assange agregó que el equipo legal de Wikileaks está en contacto con Snowden, quien permanece en la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú desde hace una semana, a la espera de que se clarifique su petición de asilo a Ecuador.

Para Assange, la situación de Snowden es muy "sensible" y "similar" a la suya, puesto que se encuentra refugiado en la embajada de Ecuador en Londres desde hace más de un año.

Por otro lado, el fundador de Wikileaks calificó de "inaceptable" la reciente llamada realizada por el vicepresidente de EE UU, Joe Biden, al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, para solicitar que rechace la petición de asilo político al país andino de Snowden.

"Snowden ha contado a EE UU y al mundo que hay servicios masivos de vigilancia a los ciudadanos (...). Sus acciones tratan de llamar la atención sobre un sistema de vigilancia transnacional", dijo Assange en la entrevista televisiva.

Este fin de semana el semanario alemán Der Spiegel, que cita documentos del excolaborador del espionaje estadounidense Edward Snowden, reveló que la NSA espió las representaciones de la UE y la ONU en EE UU, tanto a través de micrófonos instalados en esos edificios, como de su red informática interna conectada a Bruselas.