El faro de Punta del Hidalgo, ubicado en Tenerife y dependiente de la Autoridad Portuaria, ha sido elegido como la ubicación ideal por parte del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) para estudiar la formación de nanopartículas en la costa y su relación con el monóxido de yodo presente en la atmósfera.

Las nanopartículas son una de las áreas prioritarias de investigación en el desarrollo científico y tecnológico, con una amplia variedad de aplicaciones potenciales en campos como la biomedicina, la electrónica e incluso en diferentes ámbitos de protección ambiental.

Dicho proyecto, denominado Amisoc, tiene como objetivo mejorar el conocimiento de los componentes minoritarios de la atmósfera, que juegan un papel relevante en la química del ozono.

Integrado por dos campañas, la que se desarrollará en Tenerife durante tres meses será la principal del proyecto, desplegándose en la isla, a diferentes altitudes, la instrumentación necesaria para la medida de gases y aerosoles. A nivel del mar se estudiará, específicamente, la formación de nanopartículas y su relación con gases como el monóxido de carbono.

Para INTA, el faro de Punta del Hidalgo "se alza en un emplazamiento excelente, en la costa norte y junto al mar, con mínima interferencia de la superficie terrestre". "Se evita así que la detección de dichas partículas resulte afectada por emisiones contaminantes propias de, entre otras, zonas industriales y portuarias", añade.

El acuerdo propuesto para la colaboración conjunta de ambas administraciones en esta iniciativa ha sido hoy aprobado por el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, reunido en sesión ordinaria.

Enmarcado en el Plan Nacional de I+D+i, cuenta con la colaboración del Centro de Investigación atmosférica de Izaña de la Agencia Española de Meteorología (AEMET) y el Centro de Investigaciones Atmosféricas y del Clima del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.