Sin embargo, no todas las especialidades conllevan el mismo nivel de inserción laboral, que oscila entre el 35 y el 86%. La mayor salida la encuentran los que se forman como auxiliares en el cuidado de personas con alzheimer y de enfermos terminales. También los que realizan cursos para ser vigilantes de seguridad tienen trabajo casi garantizado: ocho de cada diez lo encontraron. La especialidad con menos éxito laboral es la de jardinería.