J.J. Abrams
El director, productor y guionista J.J. Abrams. Cecilia G Díaz / Paramount

Vaqueros, camisa a cuadros y gorra de beisbol. Gafas de pasta negra. La formalidad no va con él y a sus 46 años, Jeffrey Jacob Abrams sabe lo que quiere, lo que le gusta y no tiembla ante los desafíos. Ha recibido una de las responsabilidades más grandes de la historia del cine, en sus manos está el destino de dos de las sagas con más seguidores del mundo, tan icónicas como veneradas: Star Trek y Star Wars.

Su vinculación a la industria del espectáculo le viene de lejos: con 16 años debutó en el cine con una banda sonora Que semejantes proyectos hayan llegado hasta él no es algo casual. El nombre de J.J. Abrams saltó a la popularidad con Perdidos, serie de la que es co-creador, pero poco saben que además es compositor musical y que son suyos los temas musicales de muchas de las series que ha creado.

Su vinculación a la industria del espectáculo le viene de lejos: hijo de una pareja de productores de cine y televisión, con 16 años debutó en el cine con una banda sonora. A los 25 destacó como guionista en A propósito de Henry y al año siguiente vendió por 2 millones de dólares su guión para Eternamente joven, de Mel Gibson. En 1998 coescribió Armageddon.

Después se centraría en la creación de series televisivas como Alias (2001-2006), Fringe (2008-2013) , Person of Interest (2011-presente), Alcatraz (2012) y Revolution, estrenada el año pasado.

En estos últimos años también ha tenido tiempo de involucrar a Steven Spielberg en su homenaje personal a las películas ochenteras, Super 8 (2011), de dirigir a Tom Cruise en Misión: Imposible III y de encargarse de rehacer el universo trekkie y convertirlo en un producto para todos los públicos con Star Trek (2009), con la que ha ganado nuevos seguidores y también acérrimos enemigos entre sus fans, por los cambios asumidos.

Más cerca de los fans

Ahora, J.J. Abrams espera que su segunda incursión en el universo creado por Gene Roddenberry —que se estrenará en España el 5 de julio—, satisfaga más a los fans de la serie original.

Así se lo ha revelado a 20minutos en una entrevista: "Es cierto que he dado a estas las películas más acción que las series, que son más estáticas —afirma— pero creo que los fans encontrarán en Star Trek: En la Oscuridad ese espíritu filosófico que caracterizaba a las series, con conversaciones muy interesantes, intriga y más drama. Creo que hemos llegado a un equilibrio".

En la última década hemos vivido ataques muy importantes a nuestra sociedad, y esto  se refleja en la película La 'oscuridad' del título no se refiere precisamente a la negrura del espacio, sino a la incertidumbre de una civilización que se tambalea, y que tiene su eco en las tribulaciones personales de sus protagonistas. Y el terrorismo tiene una presencia importante en esta nueva película.

"Lo más interesante para mí de Star Trek es que todo es posible en este mundo, no hay límites. Y en esta película podemos encontrar metáforas de nuestro mundo, del tiempo actual en el que vivimos, no de una forma literal, sino como una alegoría", explica Abrams. "En la última década hemos vivido ataques muy importantes a nuestra sociedad, y esto de alguna manera se refleja en esta cinta, aunque no haya una referencia directa a ellos".

El terrorismo ha dejado cicatriz a los norteamericanos, y Abrams no es una excepción.

Lo impredecible de esos ataques, perpetrados por personas que tienen argumentos o ideas muy diferentes, todo eso está en la película, asegura el cineasta. "La diferencia es que en Star Trek hay una zona gris, algo que hace que te cuestiones su punto de vista, sus intenciones —aclara—. Está claro que el terrorismo, y lo que ello implica, la violencia y la agresividad, no es la respuesta. ¿Cómo puedes reaccionar a algo así? Creo que de muchas de esas cuestiones se tratan en Star Trek, en la oscuridad".

Al mismo tiempo, esta alegoría de nuestro mundo también convive con el género de aventuras, la acción, la diversión y "esos maravillosos personajes, obviamente que fueron tan bien hechos cuando fueron creados hace cincuenta años", puntualiza Abrams.

Kirk, su personaje favorito

Abrams deja claro que este reinicio de la saga de Star Trek no es una revisión de lo anterior, ni una secuela. "Estas películas están hechas para un público que no ha visto nunca Star Trek, por eso me concentré en intentar conseguir la historia más dramática, divertida y excitante que podía contar sobre este universo", explica el cineasta.

Al mismo tiempo, se ha esforzado en conservar la esencia de cada personaje. "Realmente me encantan todos los personajes pero me gusta mucho Kirk. Es un 'gallito', tiene mucha confianza en sí mismo, incluso cuando no sabe qué demonios va a hacer. Spock, que obviamente es el más famoso, es todo lo contrario. No quería forzar la naturaleza de estos personajes, cada uno de estos grandes personajes tiene su sitio y que sean tan diferentes es maravilloso", argumenta.

Entre dos universos

Cuando Abrams se hizo cargo del titánico proyecto de dar continuidad a la saga de Star Wars se llegó a decir que no podría compatibilizarlo con Star Trek, cuya tercera entrega ya está en marcha. Pronto se confirmó que seguiría adelante con todo; nada parece capaz de frenarle. "Es un gran desafío, soy consciente, pero me gustan los retos", afirma.

Cuando vio por primera vez 'La guerra de las galaxias', a los once años, se quedó maravillado; sentía que 'Star Trek' era demasiado filosófico Muchos se preguntan, no obstante, con cuál estas dos sagas galácticas empatiza más.

Abrams reconoce que cuando vio por primera vez La guerra de las galaxias, a los once años, se quedó maravillado. "Tenía amigos que eran grandes fans de Star Trek, quizás yo era demasiado pequeño para entenderlo o demasiado impaciente, pero sentía que era más sofisticado y filosófico, debatiendo sobre problemas morales y cosas teóricamente interesantes, por alguna razón no me subía al carro. Ha sido al trabajar con este mundo y con toda esta gente cuando me enamorado de Star Trek", explica el realizador.

"Una de las mejores cosas de este universo es que habla de cómo la humanidad trabaja codo con codo", reconoce Abrams. "No importa la nacionalidad, el sexo, la religión, o la cultura de donde procedas —o la especie—, la idea de que la humanidad está unida es maravillosa, es una de mis cosas favoritas de Star Trek, y un gran ejemplo a seguir para nuestro mundo".

Su aportación a las 'estrellas'

  • Star Trek: Bajo el mando de J.J. Abrams, las dos últimas películas de la saga creada por Roddenberry se 'desmarcan' al crear un universo paralelo —justificado en la trama de Star Trek XI— en el que se muestra un nuevo inicio de la emblemática tripulación de la nave Enterprise. En este mundo alternativo, Abrams se permite algunas licencias, como el romance entre Spock y Uhura, con el que muchos fans se han roto las vestiduras. Por lo demás, aporta mucho mayor dinamismo, más acción y aventuras, para captar a un público mainstream.
  • Star Wars: Un gran secretismo envuelve a la próxima trilogía pero Abrams ha dejado claro que "honrará pero no venerará" a las trilogías predecesoras. En el Episodio VII parece confirmada la aparición de los protagonistas originales (Luke Skywalker/Mark Hamill/; Han Solo/Harrison Ford y Leia/Carrie Fisher). También se ha filtrado una presunta lista de perfiles para el casting que incluyen a una adolescente con sentido del humor, un veinteañero ingenioso e inteligente, otro que roza los 30 años guapo y seguro de sí mismo y un hombre de setenta años testarudo. El Episodio VII se comenzará a rodar a principios de 2014 en Londres y su estreno está previsto en el verano de 2015.