Director de la cárcel, Carlos Blanco, con el décimo. (Pablo Elías)
Director de la cárcel, Carlos Blanco, con el décimo. (Pablo Elías) Pablo Elías

Eran las 12.09 h y sólo faltaban tres bolas importantes por salir del bombo. En ese momento, dos niñas de San Ildefonso cantaron el 19.151, un quinto premio y en pocos minutos empezaron a sonar las primeras llamadas la cárcel de Villanubla.

"La primera que me lo dijo fue mi mujer, pero no nos lo creíamos", asegura el director del centro penitenciario, Carlos Blanco. "Llamó otro familiar de un funcionario y pensamos que era mentira porque hay muchos guasones", apuntó el administrador, José Luis Rueda, encargado de comprar el número.

"Se lo pasé a mi mujer por la tripa, que está embarazada, y mira, ha tocado. Sí que podemos decir que este niño viene con un pan bajo el brazo", añadió Rueda.

Pero no tuvieron mucho tiempo para celebrarlo porque las vísperas de Navidad son de enorme trajín en la cárcel debido a que se conceden muchos permisos para que los reclusos puedan pasar estas fechas con sus familias.

Como en el centro penitenciario de Villanubla no hay bebidas alcohólicas, las celebraciones fueron muy sanas. "Aquí sólo hay cerveza sin alcohol", explicó el director

Tal y como es tradicional con la lotería de Navidad, el premio ha sido muy repartido, sobre todo entre los funcionarios. José Luis Rueda llevó 5.000 euros en décimos para los trabajadores que viven en otras ciudades, Salamanca, Zamora, León... guardias civiles que vigilan el centro y proveedores.

Mientras, casi todos los de Valladolid lo compraron directamente en la Administración número 22, que vendió 130 series (1.300) décimos del 19.151: 6,5 millones de euros.