Un día en la  más IMPERIAL de las ciudades
La ciudad imperial de Fez ofrece espectaculares vistas a sus visitantes. (M. A.).
Antes del amanecer, mucho antes, el imán de la mezquita llama a la oración. El sol despereza lentamente a los recogidos habitantes de Fez y a sus visitantes. Es momento de ponerse en marcha. La ciudad imperial marroquí, fundada en el 808, pone a disposición del viajero palacios, mercados, riads, la universidad que acogió las lecciones de Averroes...

Unas fotos en la puerta del palacio real son el preludio de un paseo por la zona judía de la ciudad: tenderos, joyeros y plateros ofrecen muy discretamente su mercancía. Pero aún no es momento de compras, eso lo dejamos para el inmenso, intrincado y racial zoco de Fez.

En sus estrechas callejuelas se produce una auténtica fusión de aromas –desde los más primarios hasta los más exóticos. Tiendas de comestibles, alfombras, zapaterías, peluquerías, carnicerías... y los bazares para las compras de los turistas dispuestos al regateo. A diferencia del zoco de Marrackech, en éste no se agobia al visitante. Los tenderos aquí no son tan insistentes como en la otra ciudad imperial. No hay que dejar pasar la oportunidad de ver en plena faena a los curtidores, una visión difícil de olvidar.
Una visita a Fez no es completa sin cenar en un riad –antiguos palacetes urbanos reconvertidos en restaurantes y hoteles–. Los precios no son descomunales y la calidad y atención son notables. Imprescindibles, el cordero y las verduras.

Es más que recomendable esperar la noche en alguna concurrida plaza de la ciudad: dejarse llevar por los juegos de los bulliciosos críos, charlar con algún grupo de hombres o mujeres, interactuar con la gente...  La amabilidad y hospitalidad de los habitantes de Fez hacen que el visitante se sienta a gusto, cómodo y también seguro.

* Más información en la web: www.turismomarruecos.com

Para no perderse

Para llegar a la ciudad imperial de Fez una buena alternativa es volar con Royal Air Maroc. No existe conexión directa, así que habrá que hacer escala en el bullicioso aeropuerto de Casablanca. El precio del vuelo es a partir de 200 euros. Para moverse por el interior del país, conviene contratar a un guía local con vehículo (preferiblemente un 4x4).

* Para más información, página web www.royalairmaroc.com.