Las nuevas instalaciones, que ocuparán una superficie aproximada de 1.400 metros cuadrados, duplicarán el espacio que ocupaba el laboratorio. Para la ejecución de estos trabajos, el Reina Sofía empleará alrededor de 800.000 euros, entre construcción y acondicionamiento de los nuevos laboratorios. El responsable del laboratorio Cristóbal Aguilera señaló que estas obras permitirán «reducir la movilidad de los tubos de muestras y facilitar la comunicación con laboratorios de otras especialidades».