Los familiares de José Bretón, acusado de asesinar a sus hijos, Ruth y José, el 8 de octubre de 2011, se sentarán este viernes ante el magistrado Pedro Vela y las siete mujeres y dos hombres del Tribunal del Jurado, como también lo harán algunos psiquiatras y farmacéuticos, relacionados con las pastillas que supuestamente el padre de los niños suministró a éstos antes de llegar a la finca familiar de Córdoba. En total están citados once testigos.

En concreto, los miembros de la familia de Bretón llamados a declarar son los abuelos paternos de los niños, Bartolomé y Antonia; los hermanos del procesado, Catalina y Rafael, y los cuñados, José Ortega y Leticia Fernández. Dicha testifical se produce en el quinto día de juicio y después de que el miércoles pasaran por la sala parte de la familia materna de los pequeños, con su madre, Ruth Ortiz; la abuela, Obdulia Ramos, y el tío Estanislao.

Al respecto, la abogada de la acusación particular, María del Reposo Carrero, no cree que los familiares directos de Bretón declaren ante el juez, para no ser imputados por falso testimonio; mientras que el abogado de la defensa, José María Sánchez de Puerta, ha señalado recientemente que los familiares "ya han declarado cinco veces y siempre han mantenido" su postura sobre los hechos.

Cabe destacar que en la causa están excluidas, según solicitó el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), todas las conversaciones telefónicas grabadas entre el 11 y el 24 de octubre de 2011 entre los hermanos de Bretón, "así como sus transcripciones", y el magistrado del caso ya informó en el auto de hechos justiciables que "no procede incluir la pretensión de que el jurado se pronuncie sobre la deducción de testimonio contra Rafael Bretón y José Ortega", puesto que "dicho cometido no es función del jurado".

Esta petición partía de la acusación particular, que consideraba que ambos podían haber incurrido en un delito de encubrimiento por supuestamente manipular unas llamadas telefónicas, pero el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado recuerda que el juez de Instrucción, José Luis Rodríguez Lainz, ya trató esta cuestión en un auto de septiembre pasado y en todo caso "les alcanza la excusa absolutoria de parentesco".

El cuñado pensaba que "le había hecho algo" a los niños

En este sentido, en la última declaración a finales de septiembre de 2012, el cuñado de Bretón, José Ortega, ratificó la primera de las versiones que ofreció en presencia judicial sobre el caso, en la que declaró que "veía comportamientos muy extraños y anormales" en Bretón y pensaba que "le había hecho algo" a sus hijos, supuestamente asesinados el 8 de octubre de 2011, según indicó en su momento la letrada de la acusación particular, que cree que "hubo presiones" de su mujer y hermana del padre de los niños, Catalina Bretón.

En relación con la declaración del cuñado, la abogada de Ruth Ortiz informó de que José Ortega ratificó que "incluso en la primera noche que Bretón se fue a dormir a su casa recogió los cuchillos de su casa porque tenía miedo", de modo que "ha intentado ser lo más veraz que ha podido" y, a juicio de la letrada, el cambio en las declaraciones tras su primera versión "no lo hizo de 'motu proprio', sino presionado por su mujer".

Además, Reposo vio al cuñado "mal y destrozado", al tiempo que "es la pieza débil de la familia" y considera que los demás "lo han dejado solo", y cree que el cuñado "es el único de la familia al que le duele la muerte de los niños".

En cuanto al resto de los familiares, en este caso, los padres y los hermanos de Bretón, se acogieron a su derecho a no declarar, mientras que la abogada recordó que el informe sobre los datos del móvil de Bretón "constata que Rafael Bretón eliminó todas las llamadas de voz que le podían comprometer a su hermano, cuando se le dio el teléfono para que lo custodiara" y el juez le advirtió.

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