El polémico decreto regional que suaviza en Madrid la ley estatal antitabaco, y que el Ministerio de Sanidad recurrió en noviembre, seguirá de momento en vigor.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha emitido una sentencia en la que decide no suspender cautelarmente la aplicación del decreto de Aguirre, como había pedido el Ministerio de Sanidad. Esta normativa permite, entre otras cosas, fumar en cafeterías de centros de trabajo, así como durante celebraciones institucionales, pese a que la normativa nacional lo prohíbe.  

El recurso sigue

La guerra, sin embargo, no ha terminado. A pesar del auto del Tribunal, el recurso que presentó el Ministerio sigue adelante y su resolución definitiva puede tardar meses. Sólo entonces se sabrá si el decreto de Aguirre vulnera la normativa, como cree el Ministerio. Sanidad estudiará si hay motivos para recurrir la decisión del Tribunal.

El vicepresidente regional, Ignacio González, exigió ayer al Gobierno central, tras conocer la sentencia, que «rectifiquen las gravísimas acusaciones que hicieron», ya que el Ministerio dijo que el decreto atentaba contra la salud de los madrileños.

La Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, recurrirá el decreto, mientras que la Cámara de Comercio se mostró satisfecha con el auto judicial. El Comité Nacional para la Prevención del Tabaco insistió en que el decreto de Aguirre «hace mucho daño» a la salud pública.

Polémica normativa regional

Plazo: El decreto antitabaco se aprobó en noviembre. Los locales tienen seis meses para adaptarse a él.

Bares y cafeterías: La normativa nacional considera las cafeterías y bares de oficina como parte del centro de trabajo, por lo que se prohíbe fumar. El decreto de Aguirre, sin embargo, permite encenderse un cigarrillo en estos establecimientos siempre y cuando superen los 100 m2.

Celebraciones institucionales: La ley antitabaco también es severa con los actos institucionales. Sin embargo, Aguirre deja fumar, tal como ocurrió en la celebración de la fiesta de la Constitución en la sede del Gobierno regional.

Fiestas privadas: En la comunidad, alquilar un local para celebrar una fiesta da potestad a los arrendatarios para decidir si quieren que sus invitados fumen o no.