protagonista rebelde
«¿Y qué se supone que tengo que hacer cuando salgo con paso firme por la puerta?».
«¿Y qué se supone que tengo que hacer cuando salgo con paso firme por la puerta?» se pregunta, cuando acaba el último acto, la protagonista de la obra de August Strindberg, La Señorita Julia. Y es aquí donde empieza el argumento de la comedia de la compañía Decocoyhuevo, Yo no quiero ser la Señorita Julia.

En su última acotación, Strindberg deja a Julia con un cuchillo en la mano, al borde del suicidio. Pero la obra acaba, Julia se queda sin texto, sin actriz que le dé vida, y no sabe lo que tiene que hacer. Por ello, comienza a investigar para averiguar que es lo que ha llevado a su autor a plantarla ante el suicidio. En esta investigación, Julia toma vida propia, comienza a pensar por sí misma. Es libre, ya no pertenece a ninguna obra.

Esta original producción toma prestado el personaje  creado por el escritor sueco, para ironizar sobre el destino trágico que tradicionalmente los escritores han otorgado a las protagonistas femeninas.

Julia, podría ser Yerma o cualquier personaje femenino de la tragedia clásica. Mujeres en las que el drama, según la directora de la comedia, Raquel Armayones, «está muchas veces injustificado». En la escenificación, la coreografía y la música juegan un papel importante y logran un montaje muy llamativo. Los efectos sonoros, lumínicos y las proyecciones animadas acompañan en todo momento a la única actriz, Esther Parralo.

* Centro Cívico Torre del Agua. Plaza Vicente Alexandre, s/n. Hoy, a las 20 horas. Entrada: 8 y 5 euros.