Huelga en Grecia
Unas 10.000 personas se manifiestan frente a la central de la radiotelevisión pública ERT durante la huelga general en el país en apoyo a los trabajadores. EFE/ORESTIS

El Gobierno griego ha exigido el desalojo de la sede de la radiotelevisión pública griega (ERT), ocupada desde hace diez días por sus trabajadores, tras su cierre oficial.

"El gobierno llama a los trabajadores de la ERT a irse de la sede de ERT para aplicar la decisión del Consejo de Estado (tribunal supremo administrativo) sobre el reinicio de las emisiones de la radiotelevisión pública", destaca un comunicado del ministerio de Finanzas.

"El ministro de Finanzas ha pedido al Banco de Grecia pagar dos mensualidades a los trabajadores de la ex-ERT, como primer tramo de su indemnización de despido", añade el comunicado.

El pasado 27 de junio, el Consejo de Estado decretó el restablecimiento inmediato de la señal de la ERT, que fue clausurada de forma unilateral por decisión del primer ministro, Andonis Samarás.

El martes de la semana pasada, los trabajadores de ERT reaccionaron al anuncio del cierre con la ocupación de la radiotelevisión pública y el inicio de transmisión de un programa informativo continuo, vía Internet.

El comunicado con la orden de desalojo fue leído este viernes durante el programa en directo y los periodistas que lo presentaban se limitaron a decir: "No hagamos comentarios, esperemos las reacciones de nuestros sindicatos".

Manifestaciones diarias

La interrupción de la señal de ERT desencadenó un movimiento de solidaridad sin precedentes con manifestaciones diarias tanto en la sede del ente público en Atenas, como en las oficinas de otras ciudades de Grecia. Además cosechó críticas en toda Europa, tanto de políticos como de profesionales de la radiotelevisión.

El presidente de la Unión Europea de Radiodifusión Jean-Paul Filippotse se desplazó hasta Atenas para entregar al Gobierno una carta, apoyada por 51 directores de radiotelevisiones públicas, en la que pedía el reinicio inmediato de las emisiones.

El jardín de la sede del ente público se ha convertido en un festival cultural. Todos los días hay conciertos con la participación de decenas de artistas, a los que asisten centenares y hasta miles de personas.

El cierre unilateral de ERT por Samarás desencadenó una crisis de Gobierno, que este viernes se saldó con la salida del tripartito de uno de los socios, el partido de izquierda moderada Dimar.