Albertucho se deslengua
Había una vez un chico de Bellavista al que la música y el rock de la escuela sevillana de los setenta le corrían por las venas.
Había una vez un chico de Bellavista al que la música y el rock de la escuela sevillana de los setenta le corrían por las venas. Tanto, que decidió dejar los estudios y apostarlo todo a una carta. El chico era Alberto Romero. Componía con la guitarra. Como quiso entrar en contacto con la música profesional, se fue a Madrid a trabajar de cargador de tráilers en conciertos de artistas tan dispares como El Fary, Manu Chao o Sergio Dalma. «Fue mi primera relación con la música, aunque fuese cargando camiones», bromea.

Años después, Alberto se ha convertido en Albertucho, uno de los abanderados del rock de autor sevillano.

Contradiciendo el dicho de que nadie es profeta en su tierra, Albertucho ha querido cerrar en su ciudad la gira de 2006 de su segundo álbum, Luna de mala lengua (Dro), con el que asegura que ha crecido musicalmente a pasos agigantados. Son 15 temas, todos de su autoría. Quien más le ha ayudado a encontrar su sonido propio, dice, es su productor, José Luis Garrido  (Camarón, Ketama, El Bicho o Habana Blues). En el disco han colaborado Miguel, de Dr. Sapo; y Kutxi Romero, de Marea.

* Sala Malandar. C/ Torneo, 43. Hoy y mañana, a las 22 h. Entrada: 10 euros anticipada y en Carrefour; 12 en taquilla.

BIO

Alberto Romero  Nieto (23 años) es de Bellavista. Lee a autores norteamericanos: «Me gusta la literatura macarra». Dice ser muy flojo: «Me muevo para lo justo». Ya está componiendo temas para su nuevo disco.

Albertucho

«Rechazo la sabiduría pedante»

¿Un concierto especial?

Sí. Quiero acabar la gira aquí. Tocaré mis temas preferidos de los dos discos, haré versiones, habrá sorpresas y algún tema sólo a la guitarra.

Con este segundo álbum...

He madurado musicalmente y he encontrado el sonido que quería, más setentero y rockero, el de Los Smash o Pata Negra.

¿Qué es el rock para usted?

Uff, es todo. La locura del rock’n’roll… Es duro a veces, pero me encanta. Yo apuesto por la locura intelectual y rechazo la sabiduría pedante.

¿Evolución en las letras?

Los temas del primer disco eran más infantiles, ¡tenía 16 ó 18 años! Aquí hablo más de lo que es la autenticidad de la persona, como en Las Moscas: «En la música, tú eres la mierda a la que acuden muchas moscas».