La Fundación Unicaja ha inaugurado este miércoles en el Museo Joaquín Peinado de Ronda (Málaga) la exposición 'Surmas: el tiempo detenido', de la fotógrafa andaluza Alicia Núñez, quien recorre a través de más de una treintena de fotografías el pueblo de los Surmas, una de las más remotas y desconocidas tribus de África.

Esta muestra, organizada por Unicaja y que se prevé que recorra otras ciudades andaluzas, permanecerá abierta al público hasta el próximo 31 de julio en horario de lunes a viernes de 10.00 a 17.00 horas, y los sábados y festivos de 10.00 a 15.00 horas.

La fotógrafa muestra uno de los pueblos que mejor ha preservado su cultura y tradiciones. No se trata exclusivamente de un documento fotográfico sino que persigue además, mediante una cuidada composición, la creación artística, han indicado desde Unicaja en un comunicado.

Núñez muestra, a través de sus imágenes, uno de los territorios más desconocidos y recónditos del África Negra. Ubicada en el sudoeste de Etiopía, junto a la frontera con Sudán y Kenia, esta tribu seminómada permanece anclada en el pasado. Sus formas de vida, sus atuendos y rituales poco se diferencian de los que tenían los primigenios ancestros.

Así, debido al aislamiento geográfico y a las dificultades de acceso a la zona donde residen, conservan intactas sus formas de vida como hace miles de años. Los Surmas mantienen una economía de subsistencia, siendo sus reses su mayor riqueza.

Nómadas en búsqueda continua de tierras para el pastoreo, han introducido recientemente la agricultura del sorgo y el maíz, a la que se dedican las mujeres, cultivando diminutos trozos de tierra en el centro de sus poblados. Quizás lo que más caracteriza a esta etnia sea la estética de las mujeres que van ataviadas de grandes platos de madera o arcilla en la boca.

Dibujos corporales, ornamentos elaborados con ramas y hojas, escarificaciones enormes platos en las orejas adornan a hombres, mujeres y niños de este pueblo, mimetizándose con la naturaleza que les rodea. Todos estos aderezos producen un impacto visual, tanto por su exótica belleza como por su atavismo.

Otro de los símbolos de su identidad étnica es la Donga, una lucha ritual entre los valerosos guerreros de distintos clanes, que ataviados de largos palos, se enfrentan de dos a dos, hasta conseguir abatir a su oponente, convirtiéndose en héroes. Las imágenes de la exposición se recogen en un libro publicado por Lunwerg Editores (Grupo Planeta).

Alicia Núñez, fotógrafa y psicóloga, especializada en fotografía étnica y documental, ha elaborado reportajes fotográficos de sus viajes por América —Nueva York, México, Ecuador, Galápagos—, Asia —India, Nepal, Birmania—, Oriente Próximo —Yemen, Siria, Turquía, Jordania, desierto de Arabia— y el continente africano —Malí, Etiopía, Egipto, Rwanda, Namibia, Zimbawe, Botswana, Uganda, Tanzania o Suráfrica—, al que viaja con frecuencia.

Consulta aquí más noticias de Málaga.