La Unión General de Trabajadores (UGT) de Burgos considera que el anuncio del cierre definitivo de la Central Nuclear de Santa María de Garoña supone "la puntilla definitiva" a la comarca burgalesa y ha asegurado que el "silencio" del PP tenía como objetivo eludir su responsabilidad.

El sindicato ha recordado que esta zona depende en un "importantísimo porcentaje" de la actividad productiva de la Central Nuclear, ya sea a través de puestos de trabajo directos (unos 300) o eventuales (unos 800), de manera que se llega a superar en algunos meses del año la cifra de 1.000 trabajadores.

UGT, en un comunicado recogido por Europa Press, ha asegurado que con este anuncio "se confirman" las políticas del PP, del Gobierno nacional y de la Junta de Castilla y León, con una "hoja de ruta perfectamente calculada", donde ha afirmado que "primero hubo un premeditado silencio" sobre cualquier opinión concerniente al futuro de la Central, debido a que el objetivo "no era otro que eludir cualquier responsabilidad en el cierre de la misma".

Además, considera "más grave aún" la decisión del Gobierno del PP de no apoyar el plan Reindus, que el anterior Gobierno planificó, para paliar en parte "el estado de abandono en el que se va a encontrar la comarca del Valle de Tobalina a partir de ahora".

UGT-Burgos ha exigido que cuando comiencen los trabajos de desmantelamiento de la central Nuclear de Santa María de Garoña se realicen "preservando la seguridad de los trabajadores y de los ciudadanos y que no se apliquen las políticas de recortes, también en este caso".

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