El fiscal ha elevado hasta los 25 años y ocho meses de prisión la petición de condena para cada uno de los tres atracadores de un banco en A Cañiza en la segunda sesión del juicio en la que declaró el cabo Alfonso José R.C., que relató ante el tribunal de la Audiencia de Pontevedra su versión de lo ocurrido en agosto de 2010 cuando acudieron a la sucursal.

"Nos estaban esperando", aseguró el agente en su declaración, en la que recordó que al entrar en el local donde estaban practicando el butrón, uno de los acusados, José V. 'Pepiño', ya les estaba encañonando con la pistola, explicó el guardia civil.

"Déjame marchar y aquí no pasa nada, decía el hombre mientras venía con la pistola apuntando hacia mi", indicó el cabo, que añadió que "en ese momento" le echó "la mano" a su arma "y se oye una detonación". "Yo bajo el arma y detono de forma instintiva. En ese momento, nos separamos y él empieza a gritar: cabrón, me has dado en la garganta' y empieza a disparar", ha relatado.

El guardia civil se abalanzó hacia el atracador y durante el forcejeo fue alcanzado en tres ocasiones, pero aún así pudo reducir y esposar al sospechoso. Su compañero de patrulla, Jorge Piñeiro, recibió cinco disparos y falleció. "Al verle tirado en el suelo mi cabeza solo estaba pensando en los hijos de mi compañero", señaló el testigo.

El fiscal jefe de Pontevedra, Juan Carlos Aladro, ha modificado su petición inicial de penas, solicitando una condena de 25 años y ocho meses de prisión para cada uno de los acusados. Inicialmente pedía 25 años para 'Pepiño' y una pena sensiblemente menor de cinco años, para los otros dos atracadores.

"dominaban la acción"

Según explicó a la salida del juicio Juan Carlos Aladro, el cambio de criterio obedece a que entiende que los tres "dominaban la acción y la intención no era solo robar, sino cuantas consecuencias accesorias" fuesen necesarias.

Por su parte, las defensas han pedido al tribunal que tuviese en cuenta la drogadicción de dos de los acusados, el abogado de Fernando Condines alegó incluso dilaciones indebidas.

Al finalizar el juicio, Eva María Hernández, viuda de Jorge Piñeiro, aseguro que "tenía la esperanza de que el fiscal cambiase su acusación". "Ahora estoy contenta y espero que todo salga bien", ha concluido.

"No quiero venganza ni nada de eso, yo lo que pido es Justicia, sobre todo por mis hijos, porque han dejado a tres niños huérfanos y por mi que me han destrozado la vida", ha sentado la viuda.

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