Gloria Mohedano y José Ortega Cano
Gloria Mohedano y José Ortega Cano en el Juzgado de Sevilla, el 18 de junio de 2013. GTRES

La aseguradora del José Ortega Cano se niega a indemnizar a la mujer que demandó al extorero por una caída en su finca, al entender que el escalón que causó la caída estaba correctamente señalado.

Ortega Cano ha vuelto de nuevo a los juzgados con motivo de la demanda interpuesta por Mariana Tocino, como consecuencia de la caída accidental que sufrió el 17 de febrero de 2011 durante una visita concertada al salón museo dedicado a Rocío Jurado, que el diestro posee en su finca Yerbabuena.

La mujer sufrió la caída accidental en los dos escalones que conectan los dos niveles de dicho salón. Como consecuencia de las lesiones sufridas en un ojo, un hombro y costillas, la parte demandante solicita una indemnización de 20.000 euros alegando que el desnivel no estaba señalizado y tal extremo sería necesario al tratarse de un lugar habilitado para las visitas públicas.

Sobre los escalones que salvan la diferencia de niveles del salón, Ortega Cano ha defendido que están señalizados "con una cinta" y "el bordillo está marcado".

El accidente, según ha manifestado, pudo suceder por una "abstracción" de la mujer. Por su parte, la aseguradora del diestro se niega a indemnizar a la mujer al entender que el escalón estaba correctamente señalado.

El diestro no acudió sólo a los juzgados, estuvo acompañado por su cuñada Gloria Mohedano, en calidad de testigo como empleada de Yerbabuena, y por el marido de ésta, José Antonio.