El Ayuntamiento de Bossòst, en la Val d'Aran, está convirtiendo un prado en carretera para salir del aislamiento en el que ha quedado tras el desbordamiento del río Garona, según ha explicado a Europa Press su alcalde, Francisco Rodríguez.

"Estamos aislados porque está la carretera cortada hacia Les y hacia Francia por la N-230. Esta mañana he dado la orden de que uno de los prados se habilitase como paso en la zona que no ha sufrido daños", ha explicado.

El alcalde confía en que en la tarde de este miércoles acabe el aislamiento del pueblo con Vielha y con los servicios de emergencias: "Están trabajando dos máquinas en el paso alternativo a la N-230 para habilitar el paso de emergencias y abastecimiento", ha concretado.

Según Rodríguez, en estos dos días el pueblo ha sufrido falta de electricidad porque las centrales de suministro quedaron quemadas y sólo una pudo reactivarse.

"Ya ha pasado la agresividad del Garona del martes, ha causado daños en Bossòst. La cuantía no la sabemos pero yo creo que hemos superado esto y todo el pueblo está trabajando en la limpieza", ha contado el alcalde.

Según Rodríguez, la población trabaja ahora en la recuperación después de un día tan duro como el martes en el que el agua destrozó el trabajo de muchas personas: "El sentimiento que tiene Bossòst es que ha comenzado un día nuevo y que hay que sacar esto adelante. Tenemos el verano aquí, hay que afrontarlo. La gente tiene que ganarse la vida con el turismo, tenemos que atender a nuestros visitantes", ha concluido.

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