La Fiscalía Anticorrupción ha aportado como nueva prueba en el marco del juicio del caso Can Domenge cuatro cartas que la expresidenta del Parlament y del Consell de Mallorca Maria Antònia Munar remitió al exconseller insular Bartomeu Vicens, cuando éste ya estaba en prisión, y que acreditarían la relación entre ambos y sus impresiones respecto a algunos casos en los que ambos están siendo investigados.

Tras ello, varias defensas han solicitado en la fase de cuestiones previas un receso para estudiar su contenido, mientras que el abogado de Munar ha manifestado que tenía que pedirle a su patrocinada que le tradujera las misivas "por estar escritas en mallorquín".

El fiscal Juan Carrau ha hecho entrega de esta documentación después de que el presidente del tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares, Diego Gómez-Reino, desestimase la petición de Munar de que el juicio fuera suspendido. El letrado de la exdirigente de UM, José Antonio Choclán, había efectuado esta solicitud ante las confesiones vertidas por Vicens, el propietario de la mercantil Sacresa, Román Sanahúja, y el exvicepresidente del Consell Miquel Nadal.

El magistrado ha recalcado en este sentido que las acusaciones que pesan sobre ellos en este juicio se sustentan básicamente sobre un presunto fraude y un flujo de información privilegiada, no sobre el soborno que Vicens, Nadal y Sanahúja han reconocido recientemente que se produjo desde Sacresa para ésta resultase adjudicataria del solar de Can Domenge.

"En este caso, las revelaciones no son inesperadas ya que en su momento se incoó una pieza separada al respecto y que concluyó en archivo", ha incidido Gómez-Reino para justificar la decisión de que el juicio continúe adelante, señalando que el cohecho habría sido "el móvil económico del concurso y, perfectamente, pueden no declarar sobre ello".