El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) ha publicado este miércoles una Orden por la que se aprueba el aumento de la cuantía destinada a gastos personales para personas con discapacidad menores de 65 años, que sean usuarias de residencias de atención básica, de viviendas tuteladas y de alojamientos supervisados.

De esta forma, se verá reducida la aportación que debe realizar cada usuario según su capacidad económica dependiendo del servicio residencial utilizado.

Según la nueva regulación de la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria, estas personas verán aumentada en un 25% adicional, hasta un 44% del IPREM, la cantidad mínima para gastos personales, una iniciativa aprobada en el Consejo Territorial de julio de 2012, con el fin de proporcionar un mayor apoyo de su autonomía personal.

El pasado año, el Consejo Territorial aprobó por unanimidad de todas las comunidades autónomas con el Estado una serie de propuestas de mejoras del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, con unos criterios mínimos de aplicación en todo el territorio nacional; entre ellas, el establecimiento de un mínimo exento en la participación de los servicios que se fijaba en un IPREM, salvo para los servicios de atención residencial, en los que se determina un mínimo garantizado del 19% del mencionado índice, (101 euros) reservado para gastos personales.

En el caso de las personas en situación de dependencia por razón de su discapacidad, atendiendo a su edad y mayores apoyos para la promoción de la autonomía, la resolución del citado Acuerdo señalaba que se incrementará para estas personas los gastos personales en un 25%.

Si bien este mandato no ha sido aún desarrollado por Real Decreto del Gobierno central, el Gobierno de Cantabria ha querido dar cumplimiento al acuerdo y lo ha hecho con esta orden publicada este miércoles, estableciendo en un 44% del IPREM, (234 euros) el dinero para gastos personales para las personas con discapacidad menores de 65 años, que tengan reconocida la dependencia y ocupen una plaza de servicio residencial de atención básica, de vivienda tutelada o alojamiento supervisado del sistema para la autonomía y atención a la dependencia

Así, el Gobierno de Cantabria, a través de esta orden, ha establecido una medida que favorece la autonomía personal de las personas con discapacidad, para promover su vida de forma independiente y la calidad de los servicios que se prestan.

Más de 300 PLAZAS

Cantabria cuenta con más de trescientas plazas tanto de residencia de atención básica, como viviendas tuteladas y alojamientos supervisados. El coste de estos servicios para la administración es de 48,5 euros diarios en el caso de las residencias de atención básica de discapacidad mental o intelectual, coste que asciende a los 60 euros diarios cuando se trata de una discapacidad física. En el caso de las viviendas tuteladas, el coste diario es de 36,5 euros y de 35 euros, en los alojamientos supervisados.

Muchas de las personas con discapacidad que ocupan cualquiera de estos servicios disponen también de una plaza en un centro ocupacional o de día.

Las plazas están concertadas con centros dependientes de diferentes entidades, como son Amica, Obra San Martin, Ampros, Fernando Arce o ASCASAM, así como el centro de Medinacelli.

A partir de este jueves, cuando entra en vigor la presente orden de la Consejería de Servicios Sociales, se verá reducida la aportación económica que debían realizar estos usuarios según su capacidad para sufragar estos servicios, al incrementarse la cuantía para gastos personales.

Estas mejoras serán aplicadas a todos los expedientes, resueltos o en tramitación, cuyos beneficiarios cumplan todos los requisitos.

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