Derribos en El Gallinero
Derribos en El Gallinero JORGE PARÍS

El poblado de El Gallinero ha vuelto a despertarse esta mañana con derribos y desalojos. A las 7.00 horas, varios policías locales y operarios del Ayuntamiento de Madrid han derribado dos chabolas "con órdenes judiciales", según el propio Consistorio, y cuyos moradores han rechazado las ayudas del Samur Social.

Sin embargo, los voluntarios de este asentamiento consultados por 20 minutos aseguran que las grúas municipales han derribado un total de nueve chabolas, cuando solo contaba con orden judicial para dos, "y sin ningún tipo de intervención social previa. El Samur Social ha llegado junto a la Policía Local, nos les han dado oportunidad", explica Javier Baeza, párroco de San Carlos Borromeo, en Entrevías. "No entendemos por qué lo han hecho tan temprano. Los niños se han despertado con el ruido de los derribos, y puede suponer un trauma para ellos", ha apostillado.

Los niños se han despertado con el ruido de las excavadorasEl Consistorio ha justificado que el resto de derribos han sido de construcciones "no destinadas a vivienda". Los voluntarios de San Carlos Borromeo, sin embargo, niegan esto último y aseguran que las casas sí estaban habitadas: "De hecho, antes de echarlas abajo la Policía y el Samur Social han pasado dentro para que las familias sacaran sus pertenencias", manifiesta Baeza.

En total, se han visto afectados por los desalojos 20 menores y 14 adultos, según los voluntarios de la parroquia.

La Policía Municipal de Madrid ha cortado desde primera hora el acceso a este asentamiento, muy cercano a la Cañada Real Galiana, donde viven 72 familias de origen gitano rumano. A las demoliciones ha acudido trabajadores Gerencia y Urbanismo del Ayuntamiento, Samur Social, Cruz Roja y el IRIS.

Según han explicado voluntarios que atienden a la población de El Gallinero, Caritas había elaborado un informe en el que advertía sobre el riesgo de derribo de un muro que se encuentra al lado de 'sanqui', un prefabricado donde las niñas de entre 12 y 16 años a las que los padres no las dejan seguir acudiendo a la escuela reciben clase.

En la anterior reunión no se les comunicó ningún derribo

En este prefabricado los más pequeños o aquellos niños que pierden el autobús que les lleva a la escuela también realizan actividades. Había riesgo de desprendimiento. Basándose en este informe se ha tomado la decisión de trasladar este prefabricado, financiado por Caritas, y tirar el muro. "Pero han aprovechado la ocasión han tirado cinco chabolas", se han quejado.

Los voluntarios también han criticado que la semana pasada hubo una mesa de reunión con las entidades que trabajan en el poblado y no se les comunicó ningún derribo o desalojo.

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