Unas mil personas que protestaban contra el alza del precio del transporte y el gasto público con la Copa Confederaciones se enfrentaron este domingo a la policía a las puertas de estadio Maracaná, de Río de Janeiro, escenario del partido entre México e Italia.

Los agentes contuvieron la manifestación en los alrededores del estadio mediante el uso de gases lacrimógenos y balas de goma.

Este sábado se produjeron 29 detenciones y una treintena de heridos

Los disturbios comenzaron frente a una estación de metro próxima al estadio una media hora del inicio del partido entre México e Italia, en momentos en que los manifestantes se dirigían hacia el viaducto Oduvaldo Cozzi, que conduce al Maracaná.

La protesta es similar a la registrada el sábado en Brasilia, durante el partido inaugural del torneo, que jugaban las selecciones de Brasil y Japón.

En ese momento la policía comenzó a disparar gases lacrimógenos, con los que contuvo el avance y dispersó la protesta, aunque los manifestantes se reagruparon luego en calles vecinas en las que hubo nuevos enfrentamientos, que se prologaron durante unas dos horas.

En el caso de Brasilia, participaron alrededor de 1.000 personas convocadas por el grupo "¿Copa para quien?," que congrega a varios movimientos sociales que reclaman por el gasto público en el torneo organizado por la FIFA y se ha solidarizado con las protestas contra el alza del precio del transporte realizadas la semana pasada en diversas ciudades del país.

Así como ocurrió este domingo en Río de Janeiro, la manifestación en la capital brasileña fue reprimida con severidad por las autoridades y concluyó con 29 detenidos y una treintena de heridos. Hay que sumarlos a los 230 detenidos y 100 heridos acumulados de los días anteriores.

En Río de Janeiro, así como en las otras seis ciudades sedes de la Copa Confederaciones, las autoridades han activado un fuerte operativo de seguridad, que en el caso del Maracaná hoy cuenta con unos 10.000 agentes de policía y soldados de las tres fuerzas armadas.

Protestas en una veintena de ciudades

Las manifestaciones contra el alza de los precios del transporte público, que ahora se han mezclado con las protestas contra la Copa Confederaciones, han sido de mayor intensidad en la ciudad de Sao Paulo, donde otra movilización ha sido convocada para este lunes.

La represión policial generó una ola de críticas de la prensa y de diversos sectores políticos

Una veintena de ciudades de Brasil volverá a ser escenario este lunes de manifestaciones y protestas contra una reciente alza de los precios del transporte público, que han ganado apoyo hasta de brasileños que residen en el exterior.

Las manifestaciones han sido convocadas en Sao Paulo, Río de Janeiro, Recife, Goiania, Campinas, Florianópolis, Cascavel, Belén, Vitoria, Niteroi, Sorocaba y otras ciudades del país, bajo la consigna "La lucha se nacionalizó".

Las manifestaciones más numerosas se esperan en Sao Paulo, donde comenzaron hace una semana convocadas por el Movimiento Pase Libre, que a través de las redes sociales ha recibido apoyo de decenas de ciudades y también de brasileños que residen en otros países.

Las autoridades de Sao Paulo aseguraron este domingo que la policía no usará gases lacrimógenos ni balas de goma para reprimir la protesta de este lunes, a fin de evitar los enfrentamientos que ocurrieron en esa ciudad el pasado jueves, cuando decenas de personas resultaron heridas, entre ellas varios periodistas.

La represión policial generó una ola de críticas de la prensa y de diversos sectores políticos, que han condenado los métodos usados por las autoridades para contener las manifestaciones.