Tarta cumpleaños
Imagen de archivo de una tarta de cumpleaños. GTRES

La cineasta Jennifer Nelson ha denunciado en los tribunales federales de Manhattan a la empresa discográfica Warner/Chappell por pedirle 1.500 dólares (1.100 euros) en concepto de propiedad intelectual del Happy Birthday to You, que usa en un documental sobre la famosa canción de cumpleaños. Happy Birthday to You sonará en los tribunales federales de Manhattan por una razón que nada tiene que ver con la festividad, sino por otro tipo de celebración: un juicio en el que Nelson demanda a Warner/Chappell, división de Warner Music, por pedirle una cuota de derechos de autor por el uso de una canción que considera "popular", informó el New York Times.

Nunca pensé que esa canción perteneciera a alguien. Pensé que nos pertenecía a todos

Nelson, que interpuso la demanda este jueves, pretendía en su película recorrer la historia de la conocida melodía, tomada de la canción de finales del siglo XIX Good Morning to All, de las hermanas Mildred J. y Patty Smith Hill, y que el tiempo fue modelando hasta convertirse en el himno de felicitación por excelencia.

Sin embargo, la investigación la llevó a toparse de manera inesperada con el gigante discográfico Warner, que en 1988 compró por 25 millones de dólares la pequeña empresa que tenía los derechos de Good Morning All, Birchtree Ltd, y le pidió abonar 1.500 dólares (1.100 euros) por utilizar en el filme su versión evolucionada, el universal "cumpleaños feliz".

"Nunca pensé que esa canción perteneciera a alguien. Pensé que nos pertenecía a todos", explicó Nelson, quien por supuesto tenía previsto que la canción fuera interpretada en su documental, pero ahora intenta demostrar, con ayuda de su abogado, Mark C. Rifkin, que la adaptación popular de esa melodía no está sujeta a derechos de autor.

"Pertenece a la gente"

"Es una canción creada por la gente, pertenece a la gente y tiene que ser devuelta a la gente", declaró Rifkin, quien asegura que Warner/Chapell ha recaudado aproximadamente 2 millones de dólares (1,4 millones de euros) bajo el argumento de poseer los derechos de autor de una de las canciones más entonadas del mundo y pide ahora que devuelva esa recaudación a quienes la abonaron.

Entre ellos, estaría otro cineasta, Steve James, que tuvo que pagar 5.000 dólares (3.700 euros) a Warner/Chapell por incluirla en su documental Hoop Dreams, sobre un equipo de jugadores de baloncesto adolescentes, que fue nominado al Óscar en 1994.

Antes de las investigaciones de Nelson para su documental, un profesor de la facultad de derecho de la Universidad George Washington, Robert Brauneis, había escrito un artículo de 68 páginas titulado "Derechos de autor y la canción más popular del mundo", en la que ponía en duda que la canción estuviera sujeta a las leyes de propiedad intelectual de Estados Unidos.

Consultado ahora por el New York Times, Brauneis consideró que la canción genera beneficios "económicamente significativos cada año" y que espera que este juicio libere de los derechos de propiedad intelectual al Happy Birthday y "pueda cambiar el modelo" para otras canciones populares en la misma situación.