Alan García, presidente de Perú
Alan García, presidente de Perú, se dirige a sus seguidores en Lima. ARCHIVO

El presidente de Perú, Alan García, pidió hoy la pena de muerte para los responsables de una reciente emboscada de Sendero Luminoso que dejó ocho muertos e insistió en la necesidad de que el Congreso apruebe este castigo para delitos de terrorismo.

García dijo, en un acto oficial, que "frente al terrorismo no hay otra respuesta que la mayor severidad posible", al calificar de "vesánico y demoníaco" el atentado del sábado en la localidad de Machente, en la zona cocalera del Valle del Río Apurímac y el Río Ene (VRAE), en el sureste del país.

Estos delitos necesitan la máxima sanción que la ley humana y divina permite

"Que el primer poder del Estado (el Congreso) nos dé las facultades necesarias a los jueces y al Poder Ejecutivo para terminar definitivamente con estos rezagos que necesitan, insisto, la máxima energía y la mayor sanción que la ley humana y divina permite", demandó García.

El Ejecutivo envió en noviembre pasado al Congreso un proyecto de ley que establece la pena capital para los autores de atentados terroristas y ha sido cuestionado por la oposición y los organismos defensores de los derechos humanos.

La ley lo permite, pero no se aplica

El artículo 140 de la Constitución Política de Perú limita la pena de muerte para los delitos de traición a la patria en casos de guerra o terrorismo, pero esta sanción no se ha aplicado durante años, porque el país andino es signatario del Tratado de San José de Costa Rica de 1969.

Asimismo, García expresó, tras guardar un minuto de silencio por las víctimas, que espera que los ministros del Interior, Pilar Mazzetti; y de Defensa, Allan Wagner, expliquen los hechos en Machente y garanticen la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden.

La gota que colma el vaso de García

El terrorismo de Sendero Luminoso se junta en la selva de Perú con bandas de narcotráfico

Unos 20 individuos supuestamente armados con fusiles AKM, Galil y FAL atacaron el sábado pasado a una patrulla de la Base Antidrogas de Machente cuando se trasladaban por el VRAE, considerada una de las mayores zonas cocaleras de Perú.

De acuerdo a fuentes policiales, tras la captura de los máximos cabecillas terroristas en 1992, los remanentes de Sendero Luminoso liderados por 'Artemio' causan zozobra en la selva, al estar aliados a las bandas de narcotraficantes para ofrecerles seguridad a cambio de dinero y comida.

Según la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), Sendero Luminoso es responsable de más de la mitad de las 69.000 muertes causadas por la guerra interna que sufrió Perú entre 1980 y 2000.