Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid
Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid, a su llegada a los juzgados de Plaza Castilla EFE

El juez ha ordenado el ingreso en prisión, de manera incondicional y sin fianza, de Miguel Blesa. El expresidente de Caja Madrid llegaba a Soto del Real antes de las once de la noche. Blesa había sido citado este miércoles, con carácter de urgencia en los juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, para que declarase como imputado por la compra del City National Bank de Florida.

Manos Limpias pidió el ingreso en prisión incondicional del banquero

Silva, que el pasado 16 de mayo ya había ordenado el ingreso en prisión eludible bajo fianza de 2,5 millones de Blesa, que depositó esa cantidad en menos de 24 horas, ha tomado esta decisión a petición de la acusación popular ejercida por el colectivo Manos Limpias después de interrogar durante casi tres horas al exbanquero.

El banquero había sido citado de urgencia para ser preguntado acerca un intercambio de correos electrónicos entre Blesa y el exdirector financiero de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj, al que ha tomado asimismo declaración como imputado y contra el que no ha adoptado ninguna medida cautelar, pese a que Manos Limpias también ha pedido su ingreso en prisión incondicional.

El juez justifica esta decisión diciendo que aún hay diligencias de investigación pendientes que quedarían "muy seriamente afectadas" si éste "permaneciese en libertad". En el auto de prisión, el magistrado habla también del "significativo agravamiento de la pena pronosticable" para el exbanquero a raíz de los nuevos indicios de criminalidad que dice haber encontrado en la causa.

Los correos de Blesa y Sánchez Barcoj

A raíz de una información periodística que señalaba que la operación se iba a encarecer mucho porque estaba en dólares, Sánchez Barcoj envió un correo a Blesa diciéndole: "Como sabes cubrimos en su momento no solo la totalidad de las dos compras, sino 100 kilos más por si se ponía algo a tiro", aludiendo a la adquisición del CNB y de la entidad mexicana Hipotecaria Su Casita (HSC).

Blesa contestó: "No era solo el encarecimiento, sino el límite de autorización por la Comunidad de Madrid. Deja que alguien entre al trapo, le daremos un buen pase. Moraleja: hazle a todo la prueba de stress, lo que puede salir mal sale mal y si sale mal... ni te cuento".

El juez considera que los imputados "confiaron a la pura fortuna" la operaciónPara Silva, estos mensajes "se refieren a que ambos imputados querían eludir el control administrativo de la operación, 'dar un pase' a quien pudiese obstaculizar tal proceder, actuando al margen de los adecuados protocolos bancarios, aceptando los males posibles y confiando a la pura fortuna que tales males o perjuicios no se produjesen".

El juez dice también que el contenido de ese mensaje revela que ambos "obraban en el entendimiento de que podían disponer de cien millones de euros para adquirir cualquier otra u otras entidades 'que se pusieran a tiro', sin el menor control o fiscalización previa en el marco del organigrama al efecto de Caja Madrid".

También aseguran, sin embargo, que el correo solo hace referencia al seguro de cambio suscrito por la caja para garantizar las cantidades destinadas a la compra del CNB y de HSC y que no hubo "disposición" alguna de dinero, sino solo una "posición de tesorería" que, además, resultó muy beneficiosa para la entidad.

Fuentes de la defensa de Blesa señalan, sin embargo, que los mensajes aluden a un seguro de cambio suscrito por Caja Madrid, que de este modo se garantizaba no quedar afectada por los cambios en la cotización del dólar.

Han añadido que, en esa época, Blesa tenía un enfrentamiento con el medio que publicó la noticia, por lo que prefirió no aclarar nada para que fuera la realidad la que desmintiera tanto ese extremo como la supuesta necesidad de autorización por parte del Gobierno regional, que aseguran no era preceptiva al no superar la operación el 5 % de los recursos propios de la caja.

La fiscalía se ha opuesto al ingreso incondicional porque cree que no se dan los requisitosTanto Blesa como Sánchez Barcoj lo han explicado así al juez, que sin embargo asegura en su resolución que sus declaraciones "no han salvado como interpretación posible" la que él da al correo y que, además, considera "altamente no creíble" lo manifestado por el expresidente de Caja Madrid en cuanto a la compra del banco norteamericano.

El exbanquero ha asegurado que, dado que no superaba el 5 % de los recursos propios de la caja, la operación no necesitaba la autorización de la Comunidad de Madrid, como asegura el juez; y ha dicho también que no se "troceó" la compra para eludir esos controles, sino para lograr un proceso ordenado de transición. 

Así, ha explicado que el CNB era propiedad al cien por cien de su presidente, que contaba con una gran reputación, por lo que se decidió comprar primero el 83 % del banco de modo que éste siguiera al frente del mismo durante aproximadamente año y medio. Pasado ese tiempo, Caja Madrid adquirió el 17 % restante, que había permanecido en sus manos.

Blesa ha señalado, por último, que la compra contó con la autorización expresa del Banco de España y ha calificado de "tendencioso" un informe posterior del supervisor que hablaba de que se eludió el control del Gobierno regional y que se pagó un sobreprecio.

Tanto en el caso de Sánchez Barcoj como en el de Blesa, la Fiscalía se ha opuesto a la adopción de medidas cautelares, al considerar que no se da ninguno de los requisitos que permiten acordar la prisión incondicional: riesgo de fuga, de destrucción de pruebas o de reiteración delictiva.

La citación urgente de Blesa ha causado sorpresa después de que el juez hubiera sido recusado por el expresidente de Caja Madrid, hasta el punto de que su abogado ha pedido al inicio de la declaración que ésta se suspendiera.

El juez fue recusado

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa pasó la noche del 16 de mayo en la cárcel de Soto del Real (en Madrid) y abandonó el centro penitenciario al día siguiente tras depositar la fianza de 2,5 millones de euros que el juez Silva le impuso por la compra del banco de Florida. Además de la compra del banco de Florida en abril de 2010, Silva investiga el préstamo por valor de 26,6 millones de euros que la caja de ahorros otorgó a Díaz Ferrán cuando era consejero en 2008.

El expresidente de Caja Madrid ya pasó la noche del 16 de mayo en la cárcel de Soto del Real en Madrid El pasado 31 de mayo, el juez dejó temporalmente la investigación del crédito que Caja Madrid concedió al expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán a la espera de que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva sobre su recusación, presentada por los abogados de Blesa.

La defensa interpuso el incidente de recusación contra el juez Silva porque duda de su imparcialidad y porque entiende que sus decisiones revelan un "interés personal, directo e indirecto" en la causa, así como una "enemistad manifiesta" que lleva a pensar que actúa más como "denunciante" que como un instructor independiente. El abogado de Díaz Ferrán se ha adherido a este escrito de recusación porque considera que el magistrado no está siendo ni pareciendo imparcial.

Su abogado dice que hay "imparacialidad"

Carlos Aguilar, el abogado del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, ha criticado este miércoles el auto de prisión incondicional dictado por el juez titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, Elpidio José Silva, a quien ha censurado por su "animadversión, imparcialidad y extraordinaria dureza".

En declaraciones a los medios a la salida del juzgados de Plaza de Castilla, Aguilar ha sostenido que no sabe qué es lo que motivo que Blesa vuelva a prisión. "Hay animadversión, hay prejuicio y no existe apariencia de imparcialidad, no existe lo que se requiere para llevar esta causa", ha dicho sobre el juez. "No sé cuál es la causa, sé cuál es el resultado y es de extraordinaria dureza", ha añadido.