Menor desaparecido
Imagen del cartel de un menor desaparecido. ARCHIVO

Entre el 65 y el 70% de las cerca de 14.000 denuncias que se efectúan al año por desaparición se corresponden con menores de edad, según ha avanzado el inspector jefe del Grupo Operativo de Desparecidos del Cuerpo Nacional de Policía, José Manuel Anseán, ante la Comisión Especial para el estudio de la problemática de las personas desaparecidas sin causa aparente del Senado.

"En el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) se producen normalmente entre 13.000 y 14.000 denuncias por desaparecidos y entre un 65-70% son de menores de edad, un 30% entre los 18 y los 65 años de edad, mientras que un 3% de mayores de 65 años", ha detallado.

Según ha explicado, cada rango de edad tiene sus propias características y entre los menores se da una gran población de extranjeros, especialmente procedentes del Magreb, que vienen a España sin identificación plena, que además en muchas ocasiones es errónea.

Las fugas de menores suelen resolverse en 24 o 48 horas A esta situación habría que añadirle a su juicio que si estos menores extranjeros permanecen en el mismo lugar durante un dilatado periodo de tiempo pueden ser identificados y controlados, y por ello muchas veces suelen desplazarse a otras provincias o incluso al extranjero.

Sobre las fugas de centros tutelares de menores, el inspector jefe de Policía señala que estos casos, así como los problemas de menores de edad por problemas escolares, familiares, suelen resolverse también entre las 24 y 48 primeras horas. "Temas escabrosos como la muerte de Mariluz, la niña de Huelva, es un tema muy puntual que se producen cada cierto tiempo", ha celebrado.

Con respecto a los 18 y los 65 años, Anseán ha subrayado que,  sobre todo, se trata de problemas familiares y de convivencia, y tratándose de extranjeros, en Canarias y en puestos fronterizos, se dan con personas que vienen a cambiar de trabajo o bien para quedarse en España. Otro problema con los extranjeros tiene lugar con los turistas que hacen su denuncia y se marchan al día siguiente. "Un problema que hay que resolver con Interpol", ha puntualizado.

En cuanto a los mayores de 65 años ha subrayado que generalmente se trata de problemas relacionados con enfermedades psíquicas o complejas. Preguntado sobre si Canarias es una región propensa a concentrar un mayor número de denuncias por desaparición, con casos como el del niño Yeremi Vargas, lo ha negado señalando que las que más población tienen son las que más denuncias acumulan.

Tipología muy variada

Por su parte, el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha detallado que las desapariciones tienen una tipología muy variada, aunque suelen subsumirse en tres categorías: voluntarias; involuntarias como accidentes de personas con discapacidad o ancianos con demencia senil; así como las llamadas 'forzosas' o provocadas por terceros como consecuencia de acciones criminales, tales como el secuestro, el homicidio o el asesinato.

Así, ha puntualizado que en 2012 se encontraron en España 158 cadáveres, de los que 51 pertenecían a la "demarcación de la CNP" y se lograron identificar 21 y en el presente año, la policía científica identificó tres de los ocho cadáveres que aparecieron en su "demarcación".

"Es evidente que la eficacia policial en estos casos está aumentando aunque no podemos conformarnos con estas cifras sino intentar perfeccionarlas", ha agregado, al mismo tiempo que valora la puesta en marcha de la base de datos de desapariciones, aunque se observen "disfunciones" que, a su juicio, podrían subsanarse al cotejarse datos del DNI y el número de identificación de los extranjeros.

En el año y medio que lleva como director general de la Policía, Cosidó ha lamentado que el mayor número de llamadas recibidas y "más cargadas de angustia y ansiedad" hayan sido las de padres de familia ante la ausencia de sus hijos. Sobre menores de edad ha señalado también la necesidad de dar un tratamiento específico a las denuncias de menores no acompañados.

Por otro lado, ha aprovechado la intervención para señalar que es imprescindible en el futuro la identificación con ADN, "el futuro de la policía científica", dado que en muchas ocasiones es imposible obtener una huella dactilar de las víctimas.

Finalmente, Cosidó ha hecho mención al caso de la pareja de holandeses, cuya desaparición fue denunciada a las pocas horas y encontrar sus cadáveres fue vital para poder resolver el caso, para resaltar el "factor tiempo".