Pabellón español
El pabellón español en la Bienal de Venecia acoge el proyecto de la artista aragonesa Lara Almarcegui, una deconstrucción del edificio con seis toneladas de residuos. UGO CARMENI / EFE

La Generalitat ha justificado este jueves el mayor coste de su proyecto en la Bienal de Arte de Venecia que el presentado por España porque el español dispone de un pabellón permanente en el recinto oficial del evento, mientras Cataluña debe buscar un espacio fuera de él con unos alquileres "desorbitantes".

El pabellón español, situado en los Giardini de la ciudad italiana, que albergan una treintena de pabellones nacionales, presenta un proyecto de la artista aragonesa Lara Almarcegui con un coste de 400.000 euros, la mitad de lo que costó la instalación de la anterior Bienal de Venecia.

Por su parte, la instalación de Cataluña, situada dentro de los llamados "Eventos Colaterales", tiene un coste de 470.000 euros, de los que unos 260.000 corresponden al proyecto en sí y el resto al alquiler del espacio durante los seis meses que durará el evento, según indicaron a Efe fuentes del Departamento de Cultura de la Generalitat.

Estas fuentes destacaron, igualmente, que el coste del pabellón de Cataluña, con una instalación dedicada al drama del paro en España, representa menos de la mitad de lo que costó en 2009, cuando los gastos superaron el millón de euros.

El pabellón de Cataluña en la 55 edición de la Bienal de Arte de Venecia pone su atención en el drama del paro conjugándolo con la belleza de la cultura y el arte en su instalación "25 %" con fotografías de ocho desempleados que recibieron una compensación de 1.500 euros.

La instalación catalana está dedicada al paro, la española deconstruye el edificioPor su parte, un portavoz del Institut Ramon Llull, organismo de la Generalitat encargado de seleccionar la instalación que representa a Cataluña, indicó, en relación con el coste del proyecto, que "cada uno tiene su complejidad y no se pueden hacer comparativas, y menos a nivel económico", para añadir que "es importante hacer un análisis cualitativo más que cuantitativo".

El proyecto que representa a España en esta 55 edición de la Bienal incluye seis toneladas de residuos -cemento, tejas, ladrillos cristal y acero-, una "deconstrucción" del edificio que lo alberga que consigue impactar al público visitante.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.