Condenados a cinco y cuatro años de cárcel los dos acusados de atracar una sucursal en Sevilla Este

La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cinco y cuatro años de cárcel, respectivamente, a los dos hombres acusados de atracar a mano armada el pasado mes de enero una sucursal bancaria de 'La Caixa' en la avenida de la Aeronáutica, en el barrio de Sevilla Este.

La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cinco y cuatro años de cárcel, respectivamente, a los dos hombres acusados de atracar a mano armada el pasado mes de enero una sucursal bancaria de 'La Caixa' en la avenida de la Aeronáutica, en el barrio de Sevilla Este.

Fuentes del caso han informado a Europa Press de que el juicio, previsto para esta semana, no se ha celebrado finalmente tras la conformidad alcanzada entre los abogados de los imputados y la Fiscalía, que inicialmente pedía nueve años y diez meses de cárcel para J.S.S. y ocho años y cinco meses de prisión para D.A.P..

Finalmente, el primero de ellos ha aceptado una condena de cinco años de prisión por sendos delitos de robo con violencia en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, más una multa por una falta de lesiones, todo ello con las agravantes de reincidencia y disfraz y las atenuantes de drogadicción y reparación del daño.

De su lado, el otro acusado aceptó cuatro años de cárcel por los mismos delitos, aunque no se le aplicó la agravante de reincidencia.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, la Fiscalía considera probado que los imputados se dirigieron sobre las 7,30 horas del 17 de enero de 2013 a la sucursal y esperaron a que llegara el director de la oficina, "cuyas costumbres, datos y circunstancias personales habían investigado previamente".

Cuando éste se disponía a abrir la oficina, fue abordado por los dos acusados, quienes, "para evitar su posible reconocimiento, tapaban los rasgos físicos de su rostro con gorros, una braga hasta la nariz y gafas de sol", mientras que uno de los imputados empuñaba un revólver.

En un momento dado, el otro acusado, "sin mediar palabra", propinó al empleado un fuerte puñetazo en la cara, rompiéndole las gafas y diciéndole 'No hagas tonterías que sabemos que te llamas Antonio, dónde vives, que tienes un Megane gris y que lo llevan tus dos hijos, a los que ahora mismo estamos siguiendo'.

Según el fiscal, estos datos personales y familiares "eran ciertos", lo cual "hizo temer a la víctima seriamente por su propia vida y la de su familia", por lo que decidió acceder a las pretensiones de los acusados, quienes le indicaron que desactivara la alarma y abriera la caja fuerte que había en el búnker.

"Encañonado siempre" por uno de los imputados, la víctima accedió a abrir la caja fuerte, que tenía un mecanismo de retardo para su apertura definitiva de diez minutos de duración, al igual que los cajeros automáticos que también le ordenaron abrir.

Entre tanto, el director de la oficina permaneció contra la pared y con la cabeza tapada, siguiendo las instrucciones de los condenados, quienes aprovecharon para registrarle y quitarle el teléfono móvil y otros efectos personales. "Para aumentar su miedo", uno de los imputados llamó por teléfono a alguien al que dijo 'no los paréis que está colaborando', "como si hablara con un compinche que pudiera estar siguiendo al vehículo de sus hijos".

Finalmente, en el momento en que se abría la caja fuerte, llegaron al lugar varias patrullas policiales que lograron entrar en la oficina y detener a los acusados, interviniendo el revólver, para el cual los acusados "carecían de todo tipo de autorización" y que se encontraba cargado con seis cartuchos "y en perfecta aptitud para el disparo".

A consecuencia de la agresión, el director de la oficina sufrió una contusión en el ojo izquierdo y un gran impacto psíquico por el modo de desarrollarse los hechos, teniendo que ser asistido la misma mañana del atraco de trastorno de ansiedad generalizado.

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