El Gobierno de Cantabria está negociando con el Gobierno central una "fórmula" contable para poder acabar en dos años las obras de Valdecilla, que tienen un coste de 100 millones de euros, sin exceder los techos de déficit y deuda impuestos a la comunidad autónoma.

El presidente regional, Ignacio Diego, no ha querido "desvelar todavía" esta "fórmula", en la que estarían implicados el Ministerio de Hacienda y el de Sanidad, y se ha limitado a indicar que "todavía no está aceptada". El "encaje" de esos 100 millones sin renunciar a otras inversiones "no es sencillo", ha señalado, puesto que las obras computan a efectos contables en el año en que se han ejecutado, no cuando se pagan, que en este caso será una vez finalizadas.

Diego ha hecho estas afirmaciones, a preguntas de los medios de comunicación, tras la reunión que ha mantenido este miércoles con los sindicatos CCOO, UGT y USO, con los que se ha comprometido a "negociar" el futuro de los trabajadores no sanitarios estatutarios de Valdecilla -los afectados por la privatización de nuevos servicios- y a "dialogar, que no negociar" en el caso de los trabajadores de las contratas -los servicios cuya gestión ya está privatizada y salen ahora de nuevo a licitación con el contrato de colaboración público-privada-.

Tras la reunión, que se ha prolongado durante más de tres horas, CCOO ha confirmado su intención de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria la desestimación, por parte del Tribunal Administrativo Central, de su recurso contra la licitación de Valdecilla.

Por su parte, el sindicato USO ha descartado esta opción, mientras que UGT todavía no ha tomado una decisión al respecto. Desde la central ugetista recuerdan que hay tiempo, puesto que existen dos meses de plazo para recurrir la resolución del Tribunal Administrativo.

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