El 15 por ciento de los trasplantes renales de Aragón ya se hacen de donante vivo gracias a las donaciones entre familiares o incluso amigos, que han hecho posible que 34 aragoneses hayan recibido un riñón nuevo para superar los "graves problemas de salud que sufrían por insuficiencia renal".

Al respecto, el jefe de servicio de Nefrología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, Alberto Sanjuán, ha señalado que "nuestro reto ahora es mantener ese porcentaje e intentar subir hasta el 20 por ciento", ha informado el Gobierno de Aragón en un comunicado.

En total, en 2012 se han realizado 56 implantes de riñones de donantes fallecidos y diez de donante vivo, lo que significa un porcentaje ligeramente por encima de la media nacional "y elevado para el escaso tiempo que lleva el programa en marcha, apenas cinco años, y con muy buenos resultados", han apuntado las mismas fuentes.

El programa de trasplante renal comenzó en el Hospital Miguel Servet en 1986 y en diciembre de 2007 se efectuó el primer trasplante de vivo. Las técnicas utilizadas en este último proceso han dado unos resultados "excelentes", que "han convertido la donación en vivo en la mejor alternativa terapéutica actual, sobre todo para los pacientes más jóvenes".

No obstante, los especialistas consideran "que hay una falta de conocimiento social respecto a los beneficios que aportan estas técnicas". Por eso, han organizado un acto para agradecer a donantes y receptores —unas 70 personas en total— su implicación en este proyecto y transmitir a los ciudadanos de las ventajas de estos procedimientos.

MEJOR

Sanjuán ha manifestado que "el trasplante de un riñón procedente de cadáver es bueno, pero el de donante vivo es mejor y los resultados son excelentes" puesto que el riñón procedente de una persona que ha fallecido ha sufrido un estrés como consecuencia de la causa que ha generado la muerte.

En el caso de donante vivo, se puede coordinar la intervención de extracción del órgano y su inmediato implante, de forma que tanto donante como receptor se encuentren las condiciones idóneas para sendas intervenciones.

"Los beneficios que aporta el órgano de vivo son mayores cuanto mayor es la complejidad del receptor", ha señalado el responsable médico del Programa de trasplante renal de donante vivo del Servet, Alex Gutiérrez.

No obstante, sólo el 20 por ciento de los pacientes en diálisis están en condiciones para afrontar un trasplante de riñón. Actualmente, hay 115 personas en espera de recibir un órgano.

El coste de la diálisis y del trasplante es en ambos casos de 46.000 euros cada uno, si bien a partir del primer año de trasplante, el coste baja a los 6.000 euros anuales, mientras que la diálisis se mantiene en 46.000 cada año de tratamiento, han sostenido desde el Gobierno de Aragón.

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