Cáritas Diocesana atendió el año pasado a cerca de 72.000 personas en situación de necesidad en la provincia de Alicante, un 12 por ciento más que el año anterior, según ha explicado el director provincial de la organización diocesana, Jaime Pérez, quien ha detallado que el perfil del usuario ha cambiado, y a causa de la crisis ya uno de cada dos usuarios procede de clase media española.

En la presentación de la memoria anual de 2012, el responsable de Cáritas Diocesana ha explicado que en años anteriores, el 70 por ciento de los beneficiarios de la organización eran inmigrantes, si bien, la crisis ha llevado a este colectivo a retornar a sus países de origen, dando paso a una creciente clase media española, que ya supone el 50 por ciento de los receptores de esta asistencia.

El balance de su actividad, además, revela que Cáritas Diocesana en 2012 destinó 2,5 millones de su presupuesto total de cuatro millones de euros, a labores de acogida y asistencia, y 615.000 euros e intervención con colectivos vulnerables.

En este sentido, Jaime Pérez ha resaltado el esfuerzo realizado para mantener todos los programas y atender a un 12 por ciento más de personas con un presupuesto que se ha incrementado un tres por ciento, logro conseguido gracias al recorte realizado en los costes estructurales de la entidad.

Además, ha explicado que la crisis económica ha hecho que Cáritas Diocesana se vea "desbordada" para atender "necesidades de atención primaria de todo tipo", como atención alimentaria, suministros diversos, ropa, pago de alquiler, gastos de agua, gas e incluso de farmacia.

"tremenda solidaridad"

En esta situación que ha calificado como "desbordante", Jaime Pérez sin embargo ha resaltado la respuesta obtenida de la sociedad, que ha aumentado de forma "tremenda" su solidaridad, como lo demuestra que el número de voluntarios y donantes de Cáritas haya crecido un 12 por ciento respecto 2011.

En este sentido, la memoria anual de Cáritas de 2012 revela en 2,5 millones de su presupuesto total de cuatro millones, procedían de colectas y donaciones, y que el número de voluntarios pasó de 1.219 en 2011 a 1.373 en 2012.

La organización también ha dedicado una "especial atención" al fomento del empleo y la inserción socio-laboral, a los que ha destinado cerca de 300.000 euros, mientras que ha formación ha asignado casi 33.000 euros.

Por otra parte, Jaime Pérez también ha explicado que hasta el momento Cáritas ha atendido a siete familias afectadas por desahucios, además de las personas en situación de extrema necesidad que son asistidas por la organización en alguna de sus viviendas tuteladas de la provincia.

En su análisis de la situación actual, el responsable de Cáritas Diocesana ha lamentado que "desgraciadamente" no pueden resolver todos los problemas", y ha aclarado que, en todo caso, su objetivo no es "suplir" a la Administración pública, cuyos medios, según ha indicado, "no llegan a cubrir todas las necesidades que requieren los ciudadanos".

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