La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) ha levantado la suspensión decretada el pasado 6 de marzo y mantenida en el Auto del 16 de mayo para el concurso de explotación de los dos lotes de Kiosko-bar y hamacas y sombrillas, respectivamente, en la playa de Es Trenc, después de que se hayan demolido las viviendas ilegales de Ses Covetes y se hayan restituido los terrenos, a salvo de trámites administrativos.

Cabe recordar que en el Auto del pasado 16 de mayo, el TSJB levantó la suspensión decretada el pasado 6 de marzo de la convocatoria de adjudicación para explotar las instalaciones de temporada de las playas de Ses Covetes y Es Trenc, con la salvedad del kiosko-bar y hamacas y sombrillas, que se encontraban más próximos a la zona en obras.

Asimismo, en el nuevo Auto, se obliga al Ayuntamiento de Campos a informar al Tribunal, presidido por el magistrado Gabriel Fiol, de la cantidad exacta a la que asciende la reserva impuesta en su momento para la licitación de las instalaciones de temporada, una vez se haya levantado la suspensión, para lo cual se concede un plazo de dos días, salvo respecto a las licitaciones del kiosko-bar y las hamacas y sombrillas, para lo cual dispondrá de dos días desde la adjudicación.

Así, el Tribunal recuerda que en su día, el Consistorio de Campos acordó, vistas sus previsiones presupuestarias para el ejercicio en curso, mantener reservada la cantidada sobrante de lo presupuestado, es decir, unos 80.000 euros, más el exceso obtenido en las subastas respecto a las licitaciones indicadas, "sin que se nos haya comunicadao todavía a cuánto asciende esa cantidad".

El TSJB decidió el pasado 6 de marzo suspender el citado concurso de explotación, ante el incumplimiento de la sentencia que ordenaba el derribo de la urbanización ilegal y la decisión del Consistorio de Campos de convocar, "sin previamente comunicarlo al tribunal", un concurso público para la explotación de las instalaciones de temporada del dominio público adyacente.

Unas instalaciones que, según precisaba la resolución judicial, son propias del esparcimiento y se concretan en 1.330 sombrillas, 896 hamacas, varios kiosko-bares y "otros artefactos", motivo por el que la licitación, si bien no contraviene la orden de derribo, "no combina adecuadamente con una ejecución cuyo cumplimiento se demora y que requiere obras de demolición y reposición que, desde que se inicien, no deben ser detenidas nunca antes de que finalicen".

Por consiguiente, el tribunal estimó preciso que el curso de adjudicación de las instalaciones de temporada "no culmine, sino cuando haya finalizado por completo la ejecución de las obras de demolición".