La empresa de fabricación de placas fotovoltaicas Isofotón ha anunciado este miércoles su decisión de presentar concurso voluntario de acreedores la próxima semana como consecuencia, entre otras circunstancias, "de la negativa de las entidades financieras a refinanciar la deuda" con la sociedad.

Según han indicado desde la mercantil, la intención es que el próximo martes día 4 de junio se presente ante el Juzgado de lo Mercantil la documentación necesaria sobre la situación económica de la empresa para el inicio del procedimiento de concurso voluntario de acreedores.

Isofotón ya inició el pasado mes de febrero el procedimiento legal por el que informó al juzgado de lo Mercantil de que se iban a iniciar las conversaciones para renegociar su deuda y cerrar un acuerdo de convenio, lo que se conoce como situación de preconcurso, para lo que la Ley Concursal da un plazo desde la comunicación.

Según han precisado desde la empresa, en un comunicado, Isofotón tiene "la firme voluntad de cerrar con sus acreedores una propuesta de convenio lo antes posible", aunque ha señalado que se ha tomado la decisión de presentar concurso voluntario "como consecuencia de la negativa de las entidades financieras a refinanciar la deuda", aunque han destacado el apoyo de la Junta de Andalucía "aceptando renovar los avales necesarios para ello".

Al respecto, han agradecido el respaldo de la Administración andaluza "apoyando la refinanciación de la deuda financiera con la renovación de avales", aunque han apuntado que "ni el plan de viabilidad presentado por la compañía ni la renovación de avales de la Junta fueron suficientes para alcanzar un consenso entre las cajas para refinanciar la deuda".

La decisión se toma "en consideración, además, a las reclamaciones realizadas a la compañía en el mes de mayo derivados de contingencias imprevistas y sobrevenidas como herencia de la gestión anterior a 2010 —cuando el Grupo Affirma tomó las riendas de la compañía—, la no refinanciación de la deuda por parte de las cajas y la actual coyuntura del mercado fotovoltaico".

Han precisado que se presentará la documentación, que será analizada por el juez, para el inicio de concurso voluntario de acreedores, un procedimiento legal durante el que la compañía, "que continuará desarrollando su actividad con normalidad y haciendo frente a los compromisos contraídos con sus socios y clientes, busca llegar a un acuerdo final que garantice la salvaguarda de los derechos e intereses de sus trabajadores, acreedores y accionistas asegurando la viabilidad de su propuesta de negocio".

Desde la compañía han confirmado que las contingencias relativas al nivel de deuda y sobrevenidas de la gestión anterior "modifican el plan de viabilidad inicialmente propuesto".

En primer lugar, respecto al fabricante norteamericano de polisilicio Hemlock, han indicado que la anterior gestión de Isofotón en septiembre de 2005 firmó con esta compañía un contrato de 'take or pay' a 10 años, "cuando el precio del polisilicio era muy elevado".

Entre las cláusulas del contrato, Isofotón, han apuntado, "es garante frente a Hemlock de un tercio de la deuda de Global Sun Ltd, empresa intermediaria, con sede en Malta y un exiguo capital social que no le permitía afrontar con garantías el cumplimiento de su propio contrato". Hemlock ha reclamado este mes de mayo a la firma malagueña ante la corte de Michigan (USA) un montante de 96 millones dólares "para cubrir el impago de Global Sun Ltd".

A esa circunstancia se añade, según han manifestado, el hecho de que la empresa recibió tres subvenciones solicitadas y percibidas e invertidas durante la gestión de la administración anterior a junio de 2010, cuando Affirma entró en Isofotón, "de las que le han sido notificado requerimiento de devolución en el último mes".

ERE

La empresa ha anunciado, asimismo, la conclusión de su proceso de reajuste en su fábrica de Málaga y, con el objetivo de garantizar la viabilidad de dicha fábrica y su posición "clave" como centro de I+D global de la compañía, ha confirmado "la necesidad de establecer 360 despidos directos" —y no 230, última cifra dada por la empresa—, al finalizar este miércoles el periodo de consultas sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

La compañía malagueña ha aludido a su "buena fe y voluntad negociadora demostrada a lo largo de todo el proceso de reestructuración de ERE finalizado, haciendo esfuerzos para lograr un acuerdo factible para la viabilidad de que implicara el menor número de bajas posible en la fábrica malagueña sin comprometer su futuro y el hecho de que la compañía sigue apostando por la planta de Málaga como su centro global de I+D".

No obstante, han subrayado la "solidez" de su plan de negocio "viable a través del posicionamiento internacional en cinco continentes con una amplia cartera de proyectos en los mercados clave para el futuro del sector —Latinoamérica, Japón, Arabia Saudí— y del compromiso y buen hacer sus trabajadores". "Está siendo un plan de ajuste duro pero en consonancia con el que están viviendo otras empresas del sector y del que saldrá fortalecida su propuesta de negocio", han concluido.

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