Ramon Espadaler
El conseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, en su comparecencia ante los grupos del Parlament catalán. María Belmez/ACN

El conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, Ramon Espadaler, pidió disculpas este miércoles, en sede parlamentaria, a los ciudadanos que han sido víctimas de una actuación policial contundente. Espadaler defendió el uso de "instrumentos robustos" para garantizar "la paz social" y el orden público, como las pelotas de goma.

En el marco de la primera comparecencia en la Comisión de Estudio de los Modelos de Seguridad y Orden Público y del Uso de Material Antidisturbios en Eventos de Masas, Espadaler defendió el uso de pelotas de goma como "instrumentos coercitivos".

Con todo, el jefe del departamento de Interior, que sustituyó hace unos meses a Felip Puig, dijo que está dispuesto a aumentar la regulación de las balas de goma y apostó por la mediación para evitar su uso. "Sí que podemos hacer que su uso sea aún más excepcional", propuso el conseller.

En caso de que la comisión decidiera suprimir las pelotas de goma, Espadaler indicó que igualmente "tendremos instrumentos robustos" y pasó a argumentar que "existen precedentes de que las mangueras de agua vacían el ojo" y que el uso de animales y de gases "tienen consecuencias nada deseables".

Los partidos quieren datos

Se ha perdido una oportunidad para analizar el modelo de las pelotas de gomaInterior presentó un informe a los grupos parlamentarios en el que se describía el uso de material antidisturbios y la política llevada a cabo en este ámbito. En la comisión, todos ellos cargaron contra CiU por no haber presentado datos precisos sobre el uso y el alcance de las pelotas de goma por parte de los Mossos d'Esquadra.

Desde ERC, la diputada Gemma Calvet pidió que no se hable de "instrumentos robustos", sinó de "herramientos finas pero de bambú, es decir, que sean seguras, que puedan garantizar la máxima eficacia". Calvet contradijo a Interior y espetó a Espadaler que interpretó de forma incorrecta la normativa europea, ya que "no es lo mismo no prohibir que avalar" las pelotas de goma.

Xavier Sabaté, del PSC, cargó contra Espadaler por el hecho de no presentar datos precisos y lamentó que en las manifestaciones "se hayan producido accidentes que nosotros queremos evitar".

El popular Pere Calbó denunció que "se ha perdido una oportunidad para analizar el modelo de las pelotas de goma". En referencia a la mayor apuesta de Interior por el contacto de los agentes con los manifestantes, se preguntó cuán sería su coste y si esto supondría un aumento de las lesiones de los policías.

"Los promotores de las movilizaciones y sus participantes son los principales interesados en sacar la violencia, no puede hacer pagar a justos por pecadores", espetó el diputado de ICV Jaume Bosch a Espadaler. Bosch fue uno de los portavoces más contundentes y recriminó al Govern que "no hagan ningún tipo de autocrítica" y que en su informe no se enumere ni una sola vez a las víctimas de la actuación de los Mossos.

Bosch exigió que se haga caso al informe emitido por el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, hace unos meses, en el que se detalla que las balas de goma no tienen una trayectoria precisa y que en ocasiones se lanzan salvando la distancia mínima recomendada.

Desde Ciutadans, Carlos Carrizosa lamentó que el informe "no se pone a estudiar la lesividad potencial ni real de estos efectos antidisturbios, ni los efectos en las víctimas", por lo que concluyó que "el informe es totalmente incompleto".

Con mayor contundencia se expresó el diputado por las CUP David Fernández, quien sentenció que "ningún otro policía dispare un proyectil sin saber dónde irá a parar". "La policía no tiene que repartir caramelos a los niños, pero si incumple la Ley, falla", concluyó Fernández, que sin embargo elogió a Espadaler el gesto de pedir disculpas: "le honora", dijo, y lo contrapuso a su predecesor.

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