Plamen Oresharki
El nuevo primer ministro búlgaro, Plamen Oresharski, pronuncia su discurso en el Parlamento en Sofía (Bulgaria) VASSIL DONEV / EFE

El economista independiente Plamen Oresharski, candidato del Partido Socialista Búlgaro (BSP), ha logrado este miércoles el respaldo mayoritario del Parlamento de Bulgaria como nuevo primer ministro, con el voto a favor de los 120 diputados que suman los socialistas junto a la minoría turca, el DPS, y en contra de los 97 conservadores del exgobernante partido GERB, pero, sobre todo, gracias a la abstención de los 23 ultranacionalistas de Ataka.

El partido Ataka
es conocido
por su discurso xenófobo y racista
La incertidumbre fue la nota predominante hasta minutos antes de la votación en la Cámara de Sofía, donde no estaba claro si habría la presencia mínima de 121 de los 240 diputados. Finalmente, acudieron los socialista, los del DPS y los del GERB, mientras las ultranacionalistas, conocidos por su discurso xenófobo y racista, se ausentaron, permitiendo al nuevo Ejecutivo obtener una mayoría simple, pero convirtiéndose también en el partido bisagra del que dependerán todas sus decisiones.

No obstante, el líder de Ataka, Volen Siderov, manifestó este mismo miércoles que no siente ningún tipo de simpatía por el nuevo gobierno, formado por 16 ministros, algunos de ellos expertos sin afiliación política que refuerzan su carácter técnico: "No podemos tener nada en común con el DPS porque es un partido anticonstitucional".

Oresharski volvió a hacer hincapié en que, entre sus primeras medidas, aprobará las ayudas sociales a la población más vulnerable y las destinadas a recuperar la confianza en las instituciones. "Probablemente no lograremos ser ricos y prósperos, pero nuestra tarea mínima al final del mandato es que los ciudadanos búlgaros tengan más esperanza", ya que el país "se encuentra en una grave crisis institucional mientras que sufre una persistente depresión", reconoció el mandatario.

"Mejor que el anterior y peor que el siguiente"

Mientras el nuevo primer ministro, que fue titular de Finanzas durante un gobierno de coalición dirigido por los socialistas entre 2005 y 2009, asumía su cargo en el Parlamento, decenas de personas se manifestaron frente al edificio contra lo que denominaron una "coalición tripartita de socialistas, turcos y extremistas de Ataka".

Sin embargo, varios analistas se mostraron moderadamente optimistas ante las perspectivas de estabilidad del nuevo Gobierno, "mejor que el anterior y peor que el próximo", según Yuiri Aslanov, jefe del centro demoscópico, y su capacidad para afrontar los problemas del país más pobre de la Unión Europea.

Por su parte, el politólogo independiente Antoni Galabov ha advertido que "el horizonte de este Ejecutivo es relativamente bajo", porque su composición y su estilo se parecen más a un "gabinete interno", que busca eliminar tensiones y mantener el equilibrio en la sociedad. Por eso, Oresharski deberá, considera el experto, sobrevivir hasta las elecciones europeas de mayo de 2014, que supondrán un examen sobre el trabajo cumplido en su primer año en el poder.